PRIMERA ENTREVISTA DE FRANCISCO JAVIER LEÓN DE LA RIVA COMO CANDIDATO

«Viendo mi caso, cualquier fiscal puede cortar la carrera de un político con indicios»

Lleva 20 años como alcalde y opta a otro mandato, pero para Francisco Javier León de la Riva eso no es contradictorio con defender la limitación a dos. «La ley es la que es y aquí no hay límite de mandatos», asegura.

El alcalde de Valladolid, Francisco Javier León de la Riva-J.M.Lostau

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Felipe Ramos
Valladolid

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Francisco Javier León de la Riva (Valladolid, 1947) se siente seguro y confiado. Seguro de que los ciudadanos no le van a dar la espalda el próximo 24 de mayo, porque «la gente no duda de la honradez del alcalde». Y confiado de ser absuelto de un delito de desobediencia en el caso de los áticos, porque «las órdenes y decisiones del alcalde van todas en la misma línea, cúmplase la sentencia».

Pregunta.- Ustedes los políticos hablan mucho de regeneración democrática, pero las líneas rojas las colocan a conveniencia según afecte a su partido o al contrario. ¿Tener que sentarse en un banquillo acusado de desobediencia a un tribunal no es causa suficiente para no haber sido candidato a las elecciones?

Respuesta.- No, porque depende de cuál sea el motivo. Si yo me tuviera que sentar en el banquillo por corrupción, por malversación, en definitiva por haber metido la mano en la caja sin duda alguna me hubiera echado atrás y si no me hubiera echado atrás el partido. Aquí se trata de una supuesta desobediencia, que quiero recordar que el primer juez de instrucción dijo que no había tal y que después la sala dijo que sí, que había que juzgar. Es algo harto discutible y nadie mejor que yo sabe cuál ha sido mi actitud respecto a la susodicha sentencia. Los documentos que pueden aparecer o que han aparecido en el expediente todos son conminatorios para que se cumpla la sentencia. Y luego están las justificaciones de los técnicos y arquitectos, por las dificultades que había al no haber una documentación completa, que han justificado no el no cumplimiento de la sentencia, porque la propia sala ha dicho ya que está cumplida, sino la dificultad para llevarla a cabo.

P.- Es cierto que no se trata ni mucho menos de un caso de corrupción, ni se le acusa de haber metido la mano en la caja, ¿pero hablar de tema menor administrativo cuando la causa es penal no es un intento de justificar lo injustificable?

R.- No, no en absoluto. No es justificar lo injustificable. Si la Fiscalía no hubiera recurrido en el juzgado, posiblemente no hubiera habido nada. Pero ha sido la Fiscalía. Con esa regla de tres y viendo mi caso cualquier fiscal puede cortar la carrera de cualquier político en este país y presentar indicios, en este caso de una desobediencia. Y si hablamos de desobediencia de alcaldes en España, pues realmente nos llevaría posiblemente al País Vasco o Cataluña mucho antes que a Valladolid.

P.- ¿Insinúa que ha habido una persecución hacia usted por parte de alguien en este caso?

R.- Yo creo que ahí no hay que entrar. Creo profundamente en la justicia y por eso creo que al final la sentencia será absolutoria. Nadie mejor que yo conoce, primero la intencionalidad del alcalde y segundo las órdenes y decisiones del alcalde, que están firmadas y están en el expediente y todas van en la misma línea, cúmplase la sentencia. Y están las reuniones de las juntas de gobierno en las que yo requería a la concejala de urbanismo, que era la competente en esta materia.

P.- ¿Pero las leyes no están para cumplirlas cuando dice, en este caso, el Alto Tribunal de Castilla y León. O es que en el caso de los políticos se cumplen cuando quieren?

R.- No, no. Pero es que está usted equivocado. No ha habido incumplimiento, porque ahí están los innumerables requerimientos de este alcalde para que se cumpla la sentencia. Este pleito empieza porque alguien denuncia que en el ático de mi casa se ha abierto una ventana. Yo me cansé de decir que no había tal ventana y pedí a la sala que mandaran unos inspectores, unos peritos a comprobarlo. La sala requirió al Colegio de Arquitectos y fueron tres arquitectos a estudiar todo aquello y comprobaron que, aunque en los planos había una ventana, en mi casa nunca hubo esa tal ventana. A partir de ahí, la gente se ha ocupado en decir que el ático ilegal era el mío, que no era el mío, era el de arriba. Cualquier persona sensata puede entender que no le es nada cómodo tener encima de su casa durante años un martillo neumático picando el hormigón, vibrando las paredes y los cuadros de tu casa. O lo que es más concreto tres inundaciones sucesivas en el salón de mi casa por las obras que se hacían encima. Si alguien quería que las obras terminaran cuanto antes era el vecino del séptimo, o sea el que suscribe.

P.- ¿En ningún momento llegó a plantearse la posibilidad de no ser candidato?

R.- No. Si no hubiera habido este problema seguramente sí. Pero si en este momento yo doy un paso atrás cabría pensar que algo tendría que esconder. Por eso, sino hubiera habido esta comparecencia pendiente está dentro de lo posible que 20 años dedicados a la Alcaldía eran más que suficientes. Si en este momento doy marcha atrás alguien pensará: ‘Éste se ha asustado, algo tendrá que esconder’, y como no hay nada que esconder, pues ahí estamos.

P.- ¿Le presionaron en su partido para que diera un paso atrás y se retirara?

R.- En absoluto. Desde el primer momento, primero el presidente provincial, después el partido a nivel regional y, últimamente, los órganos nacionales me han apoyado.

P.- Asegura que tiene la certeza ciega de que no le van a condenar y que si lo hacen recurrirá...

R.- A ver, certeza ciega… Yo creo en la justicia y los argumentos que doy es que no puede haber ningún dato objetivo que pueda demostrar que mi voluntad fue no cumplir la sentencia.

P.- Bien, pero incluso de ser condenado ya hay quien dice que su inhabilitación para ejercer cargo público sería de ejecución inmediata.

R.- Lo dice la Ley Electoral, que señala que una sentencia por delitos contra la administración aunque no sea firme, inhabilita. Si a mí me juzgan el día 27 y antes del día 24 se dicta una sentencia condenatoria yo me caigo de la lista.

P.- Ahí quería llegar. ¿Y no es un engaño a los ciudadanos presentar a alguien que corre el riesgo de no llegar a las urnas del 24 de mayo?

R.- En absoluto, porque en ese caso yo me volcaría con el que sea el candidato a la Alcaldía, porque la lista no es de Javier León es del Partido Popular.

P.- La oposición se debate entre el ‘le quiere, no le quiere’…

R.- No, la oposición está en una contradicción permanente. Hasta hace un mes y medio, cuando estaban convencidos de que no iba a ser el candidato, querían que fuera para que perdiera las elecciones. Cuando se da la vuelta y me confirman como candidato, las cañas se tornan lanzas y ahora dicen que es intolerable que sea el candidato. Estoy absolutamente tranquilo y no voy a entrar a ni una sola de las descalificaciones que ya ha empezado a hacer la oposición.

P.- ¿Demuestra eso que, pese a todo, aún le consideran el peor rival posible?

R.- Para ellos sí. Yo he ganado seis elecciones y he ganado las seis y las últimas cinco con mayoría absoluta y cada vez con mejores resultados. Creo que no es cómodo tener enfrente a un ciudadano con estas circunstancias.

P.- ¿Cómo puede defender la limitación a dos mandatos alguien que lleva 20 años de alcalde y se presenta para optar a un nuevo mandato?

R.- Ahora la ley electoral es la que es. Aquí no hay límite de mandatos y yo voy a por el sexto, como Teófila Martínez en Cádiz y un mandato más Rita Barberá, en Valencia. Por lo que no soy el líder en estos temas. Otra cosa es en una futura ley electoral. Y lo que dije es que, en una futura ley electoral, yo apostaría por mandatos de cinco años, sólo renovables una vez, pudiendo volver a repetir dejando pasar un tiempo en medio. Y haría coincidir las municipales y autonómicas con las europeas, con lo que se ahorraría tiempo y dinero.

P.- Esperanza Aguirre le ha dicho a Rajoy que ella no va a ser un ‘monigote’ y que como candidata no va a dejar que le hagan la lista. ¿Usted sí va a ser un monigote y dejará que el partido le dicte quién va y quién no en su lista?

R.- Vamos a ver. Yo me he sentado siempre con el presidente del partido y he llegado siempre a acuerdos, alguno en diez minutos. Insisto, la lista no es la lista de Javier León, es del Partido Popular, y el peso lo tiene el Partido Popular. Pero si se pretende que el alcalde sea Javier León, algo tendrá que decir en esa lista. Y así venimos haciéndolo desde el 91, incluso ese año la hice yo entera. A partir de ahí, siempre he tenido acuerdos con la presidencia del partido y hemos tenido acuerdos perfectamente razonables.

P.- ¿Y con qué nombres trabaja ya en esa lista Javier León?

R.- No, no voy a entrar en nombres. No me lo he planteado todavía, ni se lo he planteado a mi gente, ni al presidente del partido. Lo que sí haré, como he hecho siempre, es una combinación entre la experiencia y la renovación. Ni van a repetir todos los que están, ni van a ser nuevos todos.

P.- ¿Detrás de esa intención del partido por controlar los nombres que le acompañarán en su candidatura no está el temor a que pueda ser condenado y necesiten a alguien en la recámara que le reemplace sin traumas?

R.- Me imagino y me parece razonable. Hay que pensar que aunque yo esté convencido de la bondad de mi actuación en el tema de marras, pues las sentencias son las sentencias. Sería un disparate no hacerlo.

P.- ¿Teme que este caso de desobediencia pueda hacer que quienes siempre le han votado se echen atrás o se lo piensen?

R.- No. En absoluto, no tengo ninguna duda. En los votantes habituales del PP no va a influir. Es más todo el mundo me lo dice por la calle. Le invito a dar un paseo conmigo cuando quiera por la calle y verá la reacción de la gente. La gente no duda de la honradez del alcalde. Puede hablar de los excesos verbales del alcalde, que yo mismo he reconocido, pero no duda de su honradez. Y yo, como decía Ignacio de Loyola, le diría a mis votantes: ‘Poned el voto en lo que hago y no en lo que digo’.

P.- Excesos como los morritos de Leire Pajín, el miedo a que una mujer le ataque en un ascensor…

R.- ...Sí, nos los sabemos todos.

P.- ¿Cuántas veces se ha arrepentido de esos excesos verbales?

R.- Muchas, siempre. Pero qué le vamos a hacer, es difícil a cierta edad cambiar los hábitos.

P.- Perdóneme, pero eso no es excusa.

R.- Bueno, últimamente verán que estoy mucho más moderado y hay veces que esos comentarios los haces en un clima muy distendido, pensando que estás hablando con amigos y no te das cuenta que con una grabadora esos amigos se transforman en periodistas.

P.- ¿Está vez sí será el mandato del Palacio de Congresos y del soterramiento? Por poner dos de las cuestiones que usted más ha peleado, pero que aún siguen sin ejecutarse.

R.- Son dos temas a los que no hemos renunciado y no debemos renunciar, pero a los que hay que aplicarles el sentido común. Sólo con una economía mejor se podrían hacer esas inversiones. La del Palacio de Congresos ya se ha comedido y es más discreto y como lo haríamos en el recinto ferial aprovecharíamos muchas de sus estructuras. El soterramiento es un tema que habrá que ir hablando poco a poco. Siempre dimos prioridad a los talleres, que están ya en proceso de traslado y es posible que venga la ministra. Pero el soterramiento queda supeditado a la mejora de la economía y a la revalorización del suelo, porque una buena parte se paga así.

P.- ¿Lo mejor que le ha podido pasar es que Óscar Puente repita como candidato del PSOE?

R.- No voy a entrar a descalificar a nadie, eso se lo dejo a ellos, porque no sólo Óscar Puente, sino la número dos ya hablaba que yo llevaba una mochila de corrupción, no sé a qué tipo de mochila se refería. Han hecho la lista que han querido, pero sí es verdad que me sorprende que hablaran de integración, hay que recordar que el PSOE de Valladolid está dividido al 50% prácticamente, y del sector Vadillo no hay nadie en la lista. Pero ellos sabrán lo que hacen.

P.- ¿Las alabanzas a Manuel Saravia son una estrategia para horadar en el voto del PSOE o realmente son sinceras?

R.- No, no, en absoluto. Yo de Manolo Saravia doy dos opiniones que parecen que son opuestas y no es verdad. Una que, tanto él como su grupo, han trabajado. Han hecho una buena estrategia en los medios de comunicación, donde cada día sacaban una nota, con mayor o menor relevancia. A partir de ahí, la verdad es que muchas veces Manolo Saravia está en otra galaxia. Es un teórico del urbanismo y hace como él dice una oposición epistolar. No es que yo le esté adulando a Manolo Saravia para molestar a un tercero, no es mi estilo, pero sí tengo que reconocer que se lo han currado a base de bien.

P.- Habla usted de urbanismo. ¿No hubiera sido más lógico que el nuevo PGOU se dejará para que lo aprobara ya la nueva corporación municipal?

R.- Es que justamente es lo que hemos hecho. Lo hemos aprobado inicialmente y hemos abierto un periodo de cuatro meses, justo para que sea la próxima corporación la que lo apruebe. Lo podía haber aprobado en ésta. Esa misma situación se dio aquí siendo alcalde Tomás Rodríguez Bolaños y corredactor del plan Manolo Saravia y lo presentaron doce días antes de las elecciones. Así que lecciones en eso las justitas.

P.- ¿Ciudadanos y Podemos son lo mismo para usted y para su partido. Unos partidos que nacen y ascienden por el desencanto de la gente?

R.- Son dos partidos nuevos, que surgen como respuesta al cabreo de los españoles, pero nada tienen que ver. Podemos es un partido antisistema, con una financiación que en su día veremos dónde está y que vienen dando lecciones de puritanos. Y ya vemos lo que ha pasado con Errejón, Monedero y el propio Pablo Iglesias. Así que lecciones las justas, también. Ciudadanos a mí me parece que tienen un líder que es una persona seria. Yo coincido con algunas cosas del programa de Ciudadanos, aunque no coincida mi partido. Por ejemplo, todo el mundo sabe en mi partido lo que Javier León piensa de las diputaciones y Ciudadanos dice que tienen que desaparecer. Podría entenderme perfectamente con Ciudadanos sobre temas programáticos.

P.- Todo hace indicar que Podemos, que concurrirá bajo la marca ‘Sí se puede’, tendrá representación. ¿Tendrán que salirse el resto, como dijo en su día?

R.- Fue una forma un poco exagera de hablar. En este momento hay dos plataformas en la izquierda radical, la de Valladolid Toma la Palabra, donde está Izquierda Unida, los ecologistas, Equo y la federación de vecinos Antonio Machado…

P.- Qué afán tienen ustedes con calificarlos como izquierda radical.

R.- Bueno, pues de izquierda comunista. Entonces, tenemos dos plataformas de esa izquierda, dos socialistas, con el PSOE y UPyD; luego estamos nosotros, que seguiremos siendo el partido mayoritario y más votado, no tengo ninguna duda, y está Ciudadanos, que puede arrancar algún voto. Yo quiero pensar que de los votos del PP que en las europeas se quedaron en casa no va a ir ninguno a Podemos, pero es posible que alguno vaya a Ciudadanos.

P.- ¿Teme un Ayuntamiento ingobernable después del 24 mayo?

R.- Desde luego cuantos más grupos haya, peor. Eso es evidente. En este Ayuntamiento sólo ha habido tres grupos, PP, PSOE e IU y yo creo que ahí es donde deberíamos movernos. Si Izquierda Unida se reparte entre Valladolid Toma la Palabra y Sí Se Puede, pues a lo mejor hay dos de uno y dos de otro, o dos y tres, no lo sé. Pero hay una cosa que está clara, los grandes países que progresan en el mundo son todos con bipartidismos. Hablamos de Estados Unidos, de Gran Bretaña, de Alemania. Esta sopa de siglas es típica de Italia, de Grecia y de España.

P.- ¿No son responsables el PP y el PSOE, sus políticas, del auge de estos partidos que claramente nacen del desencanto con ese bipartidismo, con los innumerables casos de corrupción? Parece que nadie más que ustedes puede gobernar.

R.- Sin duda. La corrupción ha salpicado a ambos partidos, y no voy a entrar en el ‘y tú más’. Sinceramente creo que lo más grave son los ERE, pero el tema del Bárcenas o el Gürtel es algo lamentable, rechazable y denunciable. Pero yo he dicho lo mismo siempre, para los del PP, para los del PSOE, para los de Izquierda Unida o para los que sean: ‘El que mete la mano en la caja, a la cárcel y a devolver lo robado’. Y me da igual Pujol, Bárcenas o como se llame.

P.- ¿Si no logra la mayoría con quién no pactaría en ningún caso?

R.- Creo que el momento de hablar de pactos si hace falta será a partir del 24 de mayo. Pero vamos, el pacto imposible doy por hecho que sería con Sí se Puede y Valladolid Toma la Palabra.

P.- ¿De verdad va a seguir usted cuatro años en la oposición de no ser alcalde? O eso es algo que se dice pero que está demostrado nadie que haya gobernado cumple.

R.- No, vamos a ver. No lo cumplió Tomás Rodríguez Bolaños, no lo cumplió Soraya Rodríguez, sí lo cumplí yo. Gané las elecciones en el 91 y estuve en la oposición cuatro años.

P.- No es la misma situación. Eran sus primeras elecciones y ahora lleva 20 años de alcalde.

R.- Era una situación más grave, que había ganado las elecciones. Pero si las ganas y aguantas en la oposición tiene más mérito. Y del 91 al 95 este ciudadano estuvo aquí de jefe de la oposición, a pesar de haber ganado las elecciones.

P.- ¿Y ahora va a suceder lo mismo, si pierde o gana y no gobierna?

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R.- Esa es mi intención. Mi idea es que vamos a gobernar, pero sino pues habrá que analizar las cosas.