Comprar en el extranjero, un negocio rentable
Muchas son las personas que optan por comprar un piso, un apartamento o una casa para posteriormente alquilarla y así convertir la inversión en rentable con el paso de los años. Algunos, además de centrarse en el mercado nacional, optan por mirar un poco más allá, donde el alquiler también se traduzca en beneficios
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Se conocen desde hace tiempo algunas de las duras consecuencias que ha tenido la crisis en tantas y tantas familias. No tener trabajo, o en su defecto tener uno de características precarias con sueldos que rozan el ridículo y contratos temporales en los que no dejas de ser más que un número ha provocado que muchas familias se vean abocadas a abandonar su vivienda por las dificultades económicas. Entre comer o pagar la hipoteca, muchas familiares optaron por lo primero. Los bancos, lejos de dar facilidades, ya sabemos cómo se comportaron y comportan amparados por el gobierno. Los desahucios, muchos de los miles que ha habido, terribles, fueron y siguen siendo noticia como consecuencia de una pésima gestión económica por parte de quienes mandan y de un pueblo que ha pagado su ineptitud con creces.
El alquiler, lo más sensato en tiempos de crisis
Tras aquello, es normal que hoy en día a los jóvenes ni se les pase por la cabeza comprarse un piso, una vivienda o cualquier cosa que le encadene a una deuda por el resto de sus días. La burbuja inmobiliaria petó y con ella el estado de conciencia de muchas personas, sobre todo jóvenes, que no creen que la mejor opción en estos tiempos de inestabilidad en todos los sentidos sea adquirir en propiedad una casa y hacerse a la idea que durante las próximas tres décadas tocará emplearse a fondo para poder pagar religiosamente todas las mensualidades. Por ello lo más sensato que han encontrado las nuevas y no tan nuevas generaciones es la opción de alquilar. Una opción económica dadas las distintas oportunidades que ofrece el mercado y que, a diferencia de la compra, no tiene una permanencia más allá de lo que dure el alquiler, algo que siempre se puede acabar negociando con los arrendadores.
Comprar para alquilar, una oportunidad de negocio
Sea como fuere, el alquiler está viviendo una buena época para todas aquellas personas que o bien no se pueden permitir comprar una casa o en su defecto prefieren invertir en otra cosa sus ahorros. Si bien es cierto que la crisis se ha llevado por delante muchos hogares, no es menos cierto que algunos han visto una oportunidad de negocio en ella. Por ejemplo, al bajar el valor de las propiedades, no son pocos los que invierten de nuevo en inmuebles para su posterior alquiler o venta en caso de subida de precios. No sólo en España se lleva eso, en países como Uruguay, las ventas de casas Montevideo en algunos de sus principales barrios como Malvín, Carrasco, Prado, Buceo, Cordón , se venden por su no excesivo elevado precio y en su mayoría con tres o más dormitorios, que son las más demandadas . Las casas en venta se aprovechan para alquilarlas a jóvenes que como aquí, deciden abandonar el nicho familiar.
En otros países también es la primera opción
Por ello, porque el alquiler es la opción que cada vez contempla mucha más gente, no es de extrañar que emprendedores o gente de negocios de aquí busque la rentabilidad en el extranjero. La venta de apartamentos como inversión en países como Uruguay son cada vez más frecuentes y pueden apreciarse las diferentes oportunidades en propiedades en venta en la web InfoCasas.com.uy, una de las más destacadas del sector y en el que según apuntan sus expertos, la gran mayoría de quienes buscan una vivienda lo hacen partiendo de la premisa que sean monoambientes y de un dormitorio, lo que habla a las claras de cómo con cada vez más ganas los jóvenes quieren independizarse. Además, en muchos países ser joven y buscarse piso es sinónimo de algunas ayudas por parte de las autoridades, por lo que no es un mal negocio para todos aquellos que deseen expandir sus alas por otros lares.
Evitar errores
En España, como apuntábamos en las primeras líneas, es cada vez más infrecuente comprar un piso y sí es más normal alquilarlo, tendencia que tras la crisis no ha dejado de aumentar. Únicamente personas que cuentan con un buen capital, ahorros importantes o un aval de padres o familiares, y que cumpla los requisitos que exigen los bancos, como un trabajo fijo y una entrada en condiciones, son quienes pueden permitirse hoy en día comprarse una vivienda. Ya sea para residir en ella o para alquilarla. Evitar los errores de un pasado no tan lejano es el objetivo de los jóvenes de hoy en día, que parecen haber aprendido la lección.