PIEDRA DE TOQUE
Tragar y dialogar
El ALGEPLE –o ALcalde GEneral PLEnipotenicario de Sánchez para ganar las elecciones del 15 de marzo en Castilla y León–, ha tenido un sueño. Bueno, no exactamente así, pues le igualaría al sueño épico de Martin Luther King en agosto de 1963 ante miles de manifestantes en Washington en pro de los derechos civiles: «I Have a Dream». No. Esto es distinto. Los peones de Sánchez no tienen sueños.
Queriendo o sin querer, nos transmiten una grandeza, una cota tan altísima que supera la cresta del Everest: la de una corrupción de narices de la que no pueden desprenderse. Es la historia de un político pegado a su corrupción de elefante. Lo que transmitió Carlos Martínez el martes 13 en este periódico –página 10– tiene fuste: «Tengo un palpito de cambio». Es decir, una corazonada, un cosquilleo, una pájara que no distingue la sutil rayita que hay entre la realidad y el sueño. Como no había por dónde agarrarlo, se vio obligado –el día que nos enteramos de la vergonzosa financiación a favor de Cataluña y en contra de Castilla y León– a recurrir a lo esotérico y a los horóscopos, que «sirven para lo que sirven»: para nada. ¿Qué argumentos sólidos nos soltó sobre esta singularidad trapera urdida entre el golpista Junqueras y el vendedor chispero Sánchez? Una especulación naíf. A su compañera la ministra le dio «una palmadita» con este OK de besamano: «Dé una vuelta» a esa financiación. ¿Y a los castellanos y leoneses? Un consejo para el desove: no hay que «patalear» aunque sea «injusta e insuficiente», sino tragar y dialogar. O sea, la cancamusa del desquicio de una política que se desploma por minutos ¿Éste es un candidato o un cóncavo que se hunde en las oscuridades de la cartomancia y en el materile de Mercosur?