Ouigo no cruzará el ‘Negrón’
LA POLÍTICA de nuestros días es como la noche en Invernalia, que alberga horrores. Y atesora pocas indecencias tan grandes como jugar con las expectativas de la gente. Pues en esas anda Ouigo, que aunque es una compañía, lo es de capital del Estado francés, por tanto tiene mucho de política, aunque en España pretenda operar como una liberal de tomo y lomo surgida de la mismísima Revolución Francesa. Y es lo que hace Ouigo con la inestimable participación del gobierno socialista de Asturias, en que gobierna el mismísimo Barbón, al que las minas de carbón que ya no existen le explotan por desidia administrativa, dejando un rastro de cinco muertos. Barbón siempre mira para otro lado y ahora se ha puesto a enredar con los trenes baratos de Ouigo que no cruzan el ‘Negrón’ de Pajares , pero sí el Rubicón de la estulticia. Entre otras cosas porque el trazado no está liberalizado. Y eso tiempo y paciencia. Y lo sabe Barbón. Pero los suyo es la ficción ferroviaria para generar ciertas expectativas y motivar el agravio inexistente con Valladolid, por ejemplo. De las aguas turbias de Barbón también beberá cierto leonesismo impúdico, dispuesto a inventarse gigantes, donde no hay ni molinillos de café. Ouigo y el Principado pueden montar los paripés que quieran, pero sus trenes no llegarán a tierras de Don Pelayo, porque legalmente es imposible, pero es que además los franceses carecen de trenes para cubrir esa ruta. Y los que tienen prefieren emplearlos hacia el Levante. Si a usted le cuentan que Ouigo está interesado en el asunto, no hagan caso. Por cierto, además, antes tendría que ganar el concurso, una vez liberalizado el trazado. Las cosas aquí se hacen por rigor administrativo, no a la francesa, como sugiera Ouigo. Lo más importante es que el ejecutivo de Barbón dejara de hacer el imbécil para no alimentar monstruos ni horrores, que con la Renfe ya vamos sobrados de falacias.