Diario de Valladolid

Creado:

Actualizado:

hemos asistido estos días a una versión remasterizada y mezclada de Amanece que no es poco con secuencias cruzadas de Airbag y alguna escena de Bienvenido Míster Marshall en tres Tik-Tok. Se titularía algo así como Que aparezcan los gallos o coge papel que te vas a cagar. Decía Ernest Hemingway que lo que más le admiraba del español es su capacidad infinita para desplegar formas de insultar, él que procedía de una lengua que reduce todo improperio a la conjugación escasa del fuck. Y ese es el motivo confeso por el que al autor de la sublime Por quién doblan las campanas se enamoró de nuestro idioma. No tuvo la fortuna de contemplar los vídeos de los gallos virales de Valladolid, aves criadas en Pajarillos. Pajarillos Educa. Y de comprobar la inabarcable capacidad de Willy y prole de soltar cagamentos y ciscarse hasta en las letras de la lápida de los muertos de sus muertos. Willy, un hombre de nuestro tiempo, desasosegado por la orfandad de sus gallos. Dicen que son de pelea. Gente pacífica. Más bien deben ser gallos de carreras porque desaparecieron de noche en Valladolid y se personaron en Soria en un santiamén. Fue soltar 287 cagamentos y, como por arte de magia, aparecieron los gallos, aunque no todos, a orillas del polígono de Las Casas de la capital soriana. Y todo esto ocurre mientras el nuevo secretario general del PSOE CyL electo, sin ser elegido por nadie, ha decidido instaurar la bicefalia en el inicio de su papado. No augura nada bueno dos gallos en el mismo corral. Que se lo pregunten a Willy, experto en la cría de los alados animales. No durará más allá de un congreso palentino el invento del «liderazgo compartido» entre Carlos Martínez y Tudanca. El segundo ya se relame con su nuevo destino, en la madrileña Plaza de la Marina. Refugio de gallitos sin cresta. Allí se reencontrará con su muy mejor amigo Lobezno. Otro al que se le fue toda la fuerza en el cacareo. No es país para gallos, el PSOE de Sánchez.

tracking