El turismo, un valor seguro a proteger y potenciar
EL TURISMO ES un valor seguro, además de uno de los pilares en los que se asienta la economía castellana y leonesa. Eso es así porque así lo dicen los números y las estadísticas, una y otra vez. Y lo es, también, por los grandes profesionales que desempeñan su labor en los miles de establecimientos hosteleros, hoteleros y rurales que jalonan la Comunidad.
Pero no sólo. En esa fortaleza que exhibe Castilla y León cuando de hablar de turismo se refiere tiene mucho que ver, y justo es reconocerlo y valorarlo, la labor de promoción que a lo largo de estos años se ha venido haciendo desde la Consejería de Cultura y Turismo con Josefa García Cirac al frente y Javier Ramírez, desde la Dirección General de Turismo.
Un trabajo que, a la vista de los números, consigue los objetivos marcados e incluso los supera. Cuatro años después, Castilla y León sigue siendo el referente nacional en lo que a turismo de interior se refiere. Incluso en aquellos meses, los estivales, donde predomina por encima de todo el turismo de sol y playa, como se puede comprobar en el último dato de julio que acaba de publicar el Instituto Nacional de Estadística (INE).
Que la Comunidad crezca, aunque sea mínimamente pero sin olvidar que lo hace al mismo nivel que la media nacional, en julio, un periodo vacacional en el que la gente lo que busca es la playa, dice mucho de ese buen trabajo realizado por el anterior equipo de turismo, con la consejera al frente.
Cierto que aún existen matices, como ese desequilibrio que se observa entre provincias donde unas suben y otras bajan casi en la misma medida o incluso más, o el hecho de tratar de conseguir que el visitante que llega a estar tierra pernocte durante más tiempo, que aún deben trabajarse. Pero no lo es menos, que el sector turístico de la Comunidad se encuentra en sus niveles más altos de calidad, de prestaciones y de potencial. Como bien señalan los mismos profesionales, las cosas se están haciendo bien. Claro que no se conforman y siempre exigen mejorar.
Bienvenida sea esa exigencia de mejora. Pero el reto está en mantener el enorme potencial que tiene Castilla y León. El camino que se ha andado para conseguirlo es mucho, pero desandarlo es más fácil de lo que pueda parecer, de no hacer bien las cosas. Bien es cierto que las bases son sólidas y los profesionales que trabajan el sector, muy buenos. Pero caer en la relajación y en pensar que todo está hecho sería el primero de los errores.
Es necesario buscar la homegeneidad, trabajar codo con codo administraciones y profesionales para hacer que todas las provincias sumen. Está demostrado, así lo indican las estadísticas, que el turismo es un valor seguro para la Comunidad. Toca protegerlo, conservarlo y potenciarlo.