La mala cosecha, un quebranto para la economía
EL SECTOR PRIMARIO es una de las bases de la economía de Castilla y León, hasta el punto de que la evolución de la cosecha de cereal puede suponer un grave quebranto para el crecimiento regional. A eso se añaden las pérdidas que ocasiona en particular al sector agroganadero, muy vinculado con el consumo, por lo que un año de sequía, como el que estamos viviendo, puede desbaratar todos los esfuerzos realizados por los agricultores y los ganaderos.
El nuevo titular de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Jesús Julio Carnero, confirmó ayer, con cifras ya oficiales, los malos pronósticos avanzados por las organizaciones agrarias, aunque para las Opas la situación es todavía peor que la que pintó el consejero durante la visita que ayer realizó a la localidad vallisoletana de Valoria la Buena.
Según explicó Carnero, la escasez de lluvias en otoño del pasado año y en esta primavera, que no se ha resuelto en lo que va de verano, y a lo que se han sumado las altas temperaturas, ha reducido la cosecha de cereal hasta los 4,8 millones de toneladas. Esta cifra representa un 38,5% menos que la producción alcanzada en la pasada campaña, que llegó a los 7,8 millones en un año particularmente bueno, a diferencia del anterior, en el que los efectos de la sequía aún se hicieron notar más. Si se observa la producción media del último lustro, la reducción es del 17%.
La evolución, aunque mala en general, ha sido desigual. Mientras en Ávila, Salamanca y León las pérdidas rondarán el 50%, serán de en torno al 30% en la comarca de Campos de Palencia, en La Ribera y Demanda de Burgos, y en el Bajo Duero y Campos Pan en Zamora. El porcentaje más bajo será el de Valladolid, en torno al 25%.
La situación es, por tanto, preocupante «a todas luces», en palabras de Carnero, y lo importante es la aplicación de las medidas anunciadas por el propio consejero para paliar en lo posible las pérdidas ocasionadas y aliviar las rentas de los agricultores y ganaderos. Tal y como expuso Carnero en la reciente reunión del Consejo Regional Agrario, estas medidas pasan por el anticipo de la tramitación de las ayudas de la PAC, así como de las subvenciones agroambientales y compensatorias en zona de montaña. J
unto a estos adelantos, que se traducen en una inyección de liquidez para el sector de más de 215 millones, Carnero consideró esencial conseguir un año de carencia para los préstamos solicitados por la campaña de hace dos años, además de habilitar líneas de ayuda para afrontar la de actual.
Lo importante es que todas estas medidas se apliquen con urgencia y alivien al menos las economías del sector agroganadero, ya que no pueden evitar el efecto negativo en el PIB regional.