Una estrategia nacional de Atención Primaria precipitada
EL CONSEJO Interterritorial de Salud, integrado por el Ministerio de Sanidad y las comunidades autónomas, debate hoy el Marco Estratégico para la Atención Primaria, en vísperas de que arranque la campaña electoral para los comicios generales del 28A. Esta proximidad a la cita electoral es una de las razones del voto en contra del documento que emitirá el consejero de Sanidad, Antonio Sáez, quien también considera precipitada la aprobación. A su juicio, el borrador, elaborado a partir de las aportaciones de tres grupos de trabajo (comunidades, profesionales y usuarios de la sanidad) consiste en un cúmulo de propuestas de los distintos sectores implicados, pero no puede considerarse una estrategia global.
El marco estratégico sobre Atención Primaria arrancó el pasado mes de noviembre a partir de un borrador inicial, que fue enriquecido con aportaciones de los tres grupos mencionados. Para coordinarlos, el Ministerio de Sanidad nombró a dos prestigiosos especialistas, Amando Martín Zurro y Andreu Segura, que dimitieron sin que el departamento que dirige María Luisa Carcedo haya dado explicaciones, según Sáez, más allá de que la labor de coordinación pasaba a manos del Ministerio.
El titular de Sanidad de la Junta afirma que el documento ha sido diseñado «a matacaballo, con un apresuramiento que huele a preelectoral», ya que no ha sido suficientemente debatido entre los representantes de todos los sectores implicados en la Atención Primaria. Prueba de ello es que los grupos de trabajo se reunieron el pasado jueves sin haber conocido previamente el último borrador y solo dispusieron hasta el sábado para presentar correcciones o aportaciones.
Junto a estos errores de procedimiento, Antonio Sáez expone otros argumentos de contenido para oponerse a la estrategia. Indica, por ejemplo, que este plan carece de compromiso presupuestario y de un análisis del impacto económico que pueden suponer las distintas actuaciones que tiene previstas. A esto añade que debería recoger un análisis de las políticas que han funcionado en las comunidades autónomas para incorporarlas, además de especificar los cambios normativos que será preciso acometer.
Las razones del consejero de Sanidad parecen de peso, sobre todo cuando se habla de una estrategia a largo plazo en un momento tan delicado como la víspera de unas elecciones generales. Sería más oportuno, como propone el propio Sáez, abordar ahora las medidas urgentes que requiere la Atención Primaria, y dejar para más adelante una estrategia que tendría que salir adelante con el máximo consenso posible.