Más obra pública en las infraestructuras prioritarias
LA ASOCIACIÓN de Empresas Constructoras y Concesionarias de infraestructuras (Seopan) cifra en 1.011 millones de euros la licitación de obra pública en Castilla y León durante todo el ejercicio pasado. Se trata de un aumento del 15,8% respecto al año anterior, lo que representa la mitad del conjunto de España.
La inversión en obra pública ha vivido dos momentos diferentes en la crisis. En el comienzo de la recesión registró un considerable repunte que se mantuvo hasta 2011. Cinco años en cuantías muy superiores a los 1.500 millones de euros.Sin embargo, a partir de 2011 sufrió un desplome sin precedentes y, con la excepción de 2013, el repunte ha sido más suave que la caída.
La primera etapa se corresponde con el empuje de las infraestructuras ferroviarias, que apenas notaron la crisis.Sin embargo, la recuperación está siendo lenta y a pesar de que 2018 registra el mayor volumen del último lustro, la licitación de obra pública aumenta muy por debajo de la media nacional.
Este diferencial no tendría consecuencias graves si no fuera por la atonía inversora que ha repercutido en las infraestructuras prioritarias de Castilla y León, cuya lentitud es pasmosa sobre todo en las dos grandes autovías pendientes:el Corredor del Duero y la León-Valladolid.
Con alguna excepción, las previsiones presupuestarias para 2019 no apuntan a un cambio notable y en ese sentido resulta imprescindible elevar la apuesta por las grandes autovías y acabar con ese ritmo lento que han impuesto los sucesivos gobiernos, de un color y de otro.
El balance de la asociación Seopan difiere de la Cámara de Contratistas porque la primera mide la publicación en boletines y la segunda, la apertura de las plicas. Ambas apuntan tendencias crecientes pero con ritmos diferentes.
En cualquier caso, resulta imprescindible una mayor apuesta de las administraciones por la inversión con el fin de que esta Comunidad pueda competir con el resto en igualdad de condiciones, además de garantizar lo antes posible el déficit de infraestructuras.
Lo que es imprescindible es que los proyectos se hagan realidad, para lo cual es necesaria una mejor ejecución de los proyectos comprometido en los Presupuestos. En demasiadas ocasiones, los planes se publicitan y luego o no se ejecutan o se hacen con retraso.
Una mayor obra pública implica también inyectar dinamismo a la economía en una coyuntura de recuperación. Para eso, ese necesario despejar todas las incertidumbres que hay en torno a los Presupuestos y propiciar que las inversiones no ignoren los desequilibrios territoriales.Por eso eso, es imprescindible que haya más obra pública en las infraestructuras prioritarias y una mejor ejecución.