TRIATLÓN / NADA Y CORRE 2019
Triatletas en patucos
El futuro del deporte del ‘3 en 1’ se cita en su primera toma de contacto con la piscina y el tartán de Río Esgueva / Los más de 60 participantes, a partir de siete años, reflejan el buen momento de forma
La foto de familia de la prueba de ‘Nada y Corre’ que reunió a más de 60 triatletas en Río Esgueva.-PABLO REQUEJO
Hay tres acciones que siempre son recordadas en la vida de un niño. Los primeros pasos, el primer baño en una piscina o en el mar y los primeros pinitos sobre el triciclo y posteriormente en una bicicleta. La esencia del triatlón, son tres deportes que, de forma mucho más natural de lo que creemos, están siempre presentes durante nuestra vida. De ahí que sea un deporte que llame tanto la atención entre los más pequeños.
Esta idea del triatlón como un deporte cercano, accesible y prematuro ha llevado a la Federación a organizar pruebas para los más pequeños. Una de las más atractivas y que sirve de primera toma de contacto se denonima ‘Nada y Corre’, y se disputó íntegramente en las instalaciones de Río Esgueva durante el pasado sábado. «Es un acercamiento perfecto para los más pequeños porque disfrutan de la piscina y luego corren, algo variado y deportivo», explica Héctor Perales, responsable de comunicación en la Federación.
En piscina de 50 metros, los más jóvenes del triatlón regional hicieron las delicias del numeroso público congregado demostrando su buen hacer tanto en la piscina, como en las pistas de atletismo. En esta disciplina se congregaron más de 60 participantes, repartidos entre las categorías prebenjamín e infantil.
En primer lugar se celebró la salida de natación, donde se fueron registrando los diferentes tiempos de cada serie. Después, según los cronómetros del primer segmento, llegó el turno de las salidas, según los órdenes de llegada en el agua, del parcial atlético. Una vez más, aunque los deportistas demostraron estar a un gran nivel, lo importante no fueron las marcas, sino el disfrutar de la práctica deportiva. No obstante, para los más competitivos, se pusieron en juego puntos acumulables para el Ránking autonómico de triatlón de menores de Castilla y León, siendo la segunda cita puntuable tras el duatlón cross de Fuentespina a mediados de mes, donde demostrarán todos sus progresos. A lo largo del año habrá más pruebas como un duatlón en Arroyo u otra en el barrio de La Victoria.
En esta prueba falta el segmento del ciclismo. Ylo hace por una razón muy sencilla: la temperatura de Valladolid del mes de enero. «No metemos el pedaleo porque se hace muy duro, no puedes pasar de nadar y luego ponerte a rodar con temperaturas bajo cero», explica. Posteriormente, en primavera, ya será el momento de nadar, correr y pedalear.
En Río Esgueva, los triunfadores fueron Óscar Martínez de Escuela Laguna de Duero (infantil masculino), Andrea López de E-Triatlón Valladolid (femenino); Alejandro García (Laguna de Duero) y Nera Gómez (E-Triatlón Valladolid)en alevín, Víctor Rodríguez (E-Triatlón Valladolid) y Ana Mediavilla (Deporama Joven in Triatlón) en benjamín, mientras que en la categoría de los más pequeños, prebenjamín, los más rápidos entre el agua y el tartán fueron Adrián Martín (Triatlón Duero) y Emma Baragaño (CD Triatlón Lacerta).
«Somos un deporte que ofrece lo que otros no tienen, un 3 en 1, si te gusta el deporte, vas a tener una base para poder hacer cualquier otra disciplina», explica, al mismo tiempo que indica que es la actividad perfecta para conocer el deporte.