Tiranos
ESTE periódico abría su edición de ayer con una incuestionable frase del Nobel nigeriano Wole Soyinka: “El hombre muere en todos aquellos que mantienen silencio ante la tiranía”. El caluroso julio evoca tiranía. Y no sólo por el 42 aniversario del golpe de Estado de Franco, a cuyos restos se rinde homenaje -ya por poco tiempo- en el espectacular monumento del Valle de los Caídos; también porque ayer, cuando escribía estas líneas, se cumplían 39 años de la victoria del sandinismo contra el dictador Somoza. Hoy es el líder de aquella hazaña esperanzadora quien se ha convertido en un criminal corrupto asentado en el poder, emulando a los más grandes dictadores. Daniel Ortega ha abrasado las expectativas de muchos y ha ahogado en sangre y enriquecimiento lo que fue una gran esperanza.
La gran paradoja, aderezada de hipocresía, es que hasta el dictador Trump se atreve a anunciar represalias contra el gobierno nicaragüense al que pide elecciones y democracia. No hay clases de tiranos, pero sí dobles varas de medir para los que construyen tiranías para dominar a los pueblos en función de su poderío económico.
Esas tiranías tiñen también de rojo el Mediterráneo. El Gobierno italiano impone su política contra la inmigración al resto de Europa. Los que huyen de la miseria ya no llegan a puerto; se hunden en el mar ante una indiferente Unión Europea que solo reacciona puntualmente con imágenes como la del niño turco Aylan Kurdi, pero miran para otro lado con cientos de actos criminales sobre personas anónimas que se ahogan en su huida. El caso de la rescatada camerunesa Josephine, aferrada a pedazos de madera de su barco destruido por guardacostas libios, es la excepción gracias a la ONG catalana Open Arms.
“La solidaridad es la ternura de los pueblos”, decía hace décadas la nicaragüense Gioconda Belli. La solidaridad cobra hoy más fuerza que nunca porque la mirada interior de nuestra Castilla y León ocupada en asuntos internos nos hace ignorar demasiadas veces la jerarquía de las grandes miserias
¡Qué poca atención se presta al exterior! La agenda de los grandes y pequeños partidos de esta Comunidad y de este país se construye solo con aquello que renta votos y la solidaridad no parece demasiado rentable. Por eso, hoy cobra más fuerza esa cita del Nobel nigeriano que invita a romper el silencio contra todo tipo de tiranos. También contra los que asesinan y asfixian vidas de mujeres y niños, como esta semana en Tenerife y Coruña.