Un día terrible con la Delegación ausente
terrible fue el día de ayer en las carreteras de Castilla y León. Tan terrible como incomprensible el apagón informativo que protagonizó la Delegación del Gobierno, que madrugó para presentar unos insulsos datos sobre la operación salida que se pueden enviar por correo electrónico, pero que luego despareció pese a que el día fue sembrando de sangre y muertos las carreteras de León y Valladolid. Y todo esto, además, con los subdelegados de Valladolid y León, anunciados a bombo y platillo hace ya más de una semana, pero todavía sin tomar posesión porque hay que cumplir una gira fotográfica para dar la sensación de que hacemos algo, aunque no hagamos nada.
Posiblemente pase a la historia el día de ayer como el primero en el que un accidente tan trágico en el que un borracho a manos de un coche segó la vida de un matrimonio que hacía el Camino de Santiago en bici y la Delegación del Gobierno de Castilla y León no registró ni una nota de prensa. Y eso que la noticia saltó a todas los informativos y webs nacionales. Pero es que, inexplicableblemente, ni en las subdelegaciones había responsables para atender ni la Delegación se hizo cargo de las vacantes. Operación salida y sin los nuevos subdelegados del gobierno en sus puestos. Ayer, sin duda, la realidad, la trágica realidad, superó a la nueva responsble gubernativa en Castilla y León, la inexperta Virgina Barcones. Confiemos en que lo ocurrido ayer y la consecuente inexistencia de la institución le sirva de experiencia. Porque ser delegada del gobierno requiere estar al pie del cañón en días tan luctuosos como el de ayer. Para los anodinos datos de la operación salida, están los correos electrónicos. La realidad de la operación salida surgió tras la rueda de prensa. Ahí es donde tienen que estar los políticos. Confiemos en que días como el de ayer no se repitan.