RUGBY / FESTIVAL NACIONAL DE RUGBY BASE
La ciudad ovalada
Los casi 3.000 niños procedentes de toda la geografía española vuelven a teñir un año más de color e ilusión los campos de Pepe Rojo /

Los jugadores y el cuerpo técnico de uno de los equipos de las categorías inferiores del VRAC Entrepinares.-J.M. LOSTAU
Valladolid y rugby forman la simbiosis perfecta. Las dos palabras tienen que ir siempre juntas en una misma frase. VRAC y El Salvador han demostrado el pasado fin de semana que son la máquina que guía a este deporte. Sin embargo, detrás de estos dos clubes existe un insistente trabajo de cantera de nombres anónimos que hacen posible todo esto. Los hermano Blanco, los Ramos, Peisi, Dani Marrón o Manu Serrano son figuras que también fueron canteranos. Y es que para poder recoger hay que sembrar, y esto es lo que se hace desde muchos años con torneos como el Festival Nacional de Rugby Base.
Un año más, el rugby del futuro formado por linces, jabatos, prebenjamines y benjamines tomó los campos de Pepe Rojo. Organizado por el VRAC, un evento que en esta ocasión ha vuelto a batir records con 46 clubes inscritos, 212 equipos y casi 3.000 niños participantes de toda la geografía nacional. A ellos hay que sumar árbitros, voluntarios y técnicos, un total de 3.500 implicados, además de todos los familiares y aficionados, entre los que se calculan un total de 10.000 personas que se han desplazado a Valladolid.
6.800 sándwiches para reponer fuerzas de cara al viaje de vuelta, 4.590 litros de agua embotellada durante los dos días, 6.800 bolsas de patatas, 3.400 batidos y piezas de fruta. Detrás de estos números hay un esfuerzo titánico de personas que se esforzaron al máximo para que la organización fuera un éxito. Un año más, el VRAC recibió la ayuda de la AALOG 61, perteneciente al Ejército de Tierra, así como de las principales instituciones (Ayuntamiento de Valladolid, Diputación de Valladolid y Junta de Castilla y León).
Todos los campos de Pepe Rojo se llenaron durante dos días de camisetas de todos los colores. Valladolid estuvo representado por VRAC, El Salvador y Rugby Arroyo. La meteorología respetó el juego por encima de lo esperado, ya que las previsiones no eran precisamente halagüeñas. Pese a los momentos de lluvia, todos los jóvenes rugbiers pudieron disfrutar de dos días intensos practicando su deporte favorito. Así, queda reflejado el auge y crecimiento del rugby en España comenzando desde la base, algo fundamental para el porvenir del oval.
En esta ocasión se modificó el sistema de competición. No hay clasificación y en la segunda jornada desaparecen eliminatorias y finalesy se cambia por otra liguilla. Una medidad que favorece evitar las tensiones competitivas y eliminar resultados abultados y poco educadores. En lugar de competición y promoción la competición se sustituyó por los nombres del Torneo Seis Naciones (Inglaterra, Escocia, Gales, Francia e Italia) y World Cup (Argentina, Australia, Sudáfrica, Nueva Zelanda, Fiji, Samoa...), por supuesto con uno de ellos bajo el nombre de España. Una iniciativa para fomentar valores como diversión, ilusión, confianza, compañerismo...unos valores siempre presentes en el mundo oval.
En el terreno extradeportivo el VRAC, organizador del festival, puso en marcha actividades paralelas como una FanZone en la que los pequeños podrán disfrutar de actividades, hinchables, música y magia. El Campeonato también ha contado con dos acciones solidarias, enmarcadas en la política de acciones sociales del club azulón, para ayudar a personas necesitadas.
Por un lado, se desarrolló una campaña de Donación de Sangre gracias al Centro de Hemoterapia y Hemodonación de Castilla y León, que desplazó una unidad móvil de donación de sangre a Pepe Rojo y donde todos los donantes recibieron una pulsera del VRAC como agradecimiento.
Las pulseras, además, estuvieron a la venta en Pepe Rojo al precio de un euro y la recaudación fue destinada a Red Íncola y a sus becas escolares para niños, niñas y jóvenes residentes en Valladolid y en situación de exclusión social. Y es que el concepto de solidaridad también forma parte del diccionario rugbístico desde hace muchos años.