DEPORTES ALTERNATIVOS / GRUPO SCOUT PISUERGA
Cuando lo diferente es divertido
El Centro Cultural acoge una jornada de promoción de los ‘deportes menos conocidos’ como lacrosse, kinball o rugby gigante / Se trabajan aspectos del desarrollo integral del escolar y sus valores

Los participantes en la actividad posan junto a Álvaro Peinador, jugador de lacrosse.-J.M. LOSTAU
Lo que tienes de diferente, te hace único. ¿Qué sería de un mundo donde todos fuéramos clones? Mismas actitudes y mismos pensamientos. Es igual a falta de espontaneidad, de magia y creatividad. En definitiva, todo muy aburrido. Pues algo así ocurre con los deportes tradicionales , esos de ‘toda la vida’, que ya están dando paso a los deportes alternativos en los patios de los colegios. Muchas instituciones educativas han cambiado sus momentos de fútbol o baloncesto por los de lacrosse o kinball.
Así pues, la tropa Gilwell del Grupo Scout Pisuerga, formada en su mayoría por jóvenes de Primaria, decidió organizar el pasado domingo unas jornadas de deportes alternativos y zumba. Como parte de esta aventura todo lo recaudado fue destinado a Inclusport Castilla y León. El lugar elegido fue el Centro Cultural Vallisoletano que se convirtió durante unas horas en el escenario de deportes más originales de la ciudad.
«Queríamos hacer algo distinto, porque son deportes poco conocidos pero muy divertidos», comenta María Gómez, instructora de zumba, otra de las actividades que formaron parte de la mañana solidaria. Así, en el patio se cambiaron los típicos balones de baloncesto o de fútbol sala por bolas de lacrosse, ovales o pelotas gigantes. El deporte más llamativo, quizás por su desconocimiento, fue el lacrosse. Es una adaptación de un juego tradicional de los indios norteamericano. Tiene similitudes con el hockey, y se juega con una bola y un stick en forma de cacerola. Allí estuvo presente Álvaro Peinador, un vallisoletano, afincado en Barcelona, que desde hace casi dos años juega en el equipo de la ciudad condal de los Dracs. Un embajador de lujo, que este verano participará en el Mundial de Israel, y que desveló todos los detalles de este deporte a los más pequeños.
También se jugó al kin-ball. Un deporte caracterizado por su enorme pelota, creado por un profesor de educación física para fomentar el trabajo en equipo, y evitar la discriminación por sexos o de aquellos con menos habilidades deportivas. En cada partido participan tres equipos que se identifican por los colores, negro, gris y rosa, que representan respectivamente la lucha contra el racismo, la voluntad del deporte de expandirse por el mundo, y la integración de la mujer. Valladolid cuenta con el equipo Kin- Ball Valladolid, que nació hace unos años, pero que ya ha participado en varios torneos a nivel nacional.
En una ciudad tan aficionada al rugby, no podía faltar el deporte del oval. Pero en esta ocasión a lo grande. Rugby gigante. Una divertida actividad con similares reglas, pero donde las risas son las protagonistas, ya que el oval es de dimensiones gigantescas.