Sinsentido
SE acabó la Semana Santa. Y con ella, las procesiones por las calles de las ciudades y pueblos de esta Comunidad. Todos han puesto ya fin a sus días de asueto para volver a sus quehaceres normales. Todos, menos los escolares que ven prologandas sus vacaciones una semana más, por mor del sinsentido y empecinamiento del consejero Fernando Rey y de un consejo escolar que sólo atienden a lo que interesa a unos profesores que han visto cómo se han ganado dos semanas de vacaciones por la cara.
Harían bien ese consejo escolar y el propio consejero en analizar qué actividad se realizó durante el lunes, martes y miércoles de la semana pasada en los institutos y colegios públicos de la Comunidad. Y si lo hicieran, que no lo van a hacer porque eso no interesan, comprobarían que no es que no se avanzara en materia alguna, sino que en la mayoría de los casos no se impartieron las horas lectivas de clase. La realidad es que con este sinsentido de vacaciones de Semana Santa cuando ya no es Semana Santa gana un profesorado que ya sabía de antemano que esos tres días hasta el jueves santo no iba a hacer nada, ni siquiera la pertinente evaluación, que ya habían cerrado la semana anterior.
Claro que para sinsentido y empecinamiento el de Óscar Puente y su ser más papista que el Papa con la idea de colocar a media asta las banderas del Ayuntamiento de Valladolid durante el viernes santo por la muerte de Jesucristo. Ahora que está tan de moda eso de apelar a la Constitución, como no puede ser de otra forma, Puente haría bien en tener en cuenta ese Título I, de los Derechos y Deberes fundamentales, donde dice que este es un país en el que «ninguna confesión tendrá carácter estatal». Poner las banderas a media asta para honrar la muerte de Cristo, además de un sinsentido, es una demostración más de que se siguen mezclando política y religión haciendo caso omiso a la Carta Magna. Y todo eso lo hace un gobierno que se dice y presume de izquierdas.
Y como la cosa va de sinsentidos, hoy se vivirá otro que va camino de convertirse en una burla. Andan los del PP tan felices porque acaban de aprobar los presupuestos. Esos que hoy llegarán al Congreso y comenzarán a desplegar titulares sobre inversiones aquí y allá, sin que importe lo más mínimo que las cuentas lleguen sin el apoyo necesario de la Cámara para salir adelante. Los del PP y su muleta Ciudadanos se sobran y se bastan para vender humo e inversiones que seguirán sin realizarse. Con echarle después la culpa al resto tendrán suficiente. Una pregunta a los de naranja: ¿Han analizado ya el grado de ejecución del anterior presupuesto del Estado, que también apoyaron, en esta Comunidad? Lo dicho, vivimos en la política del sinsentido. Así nos va.