Tecnología pionera para la Sanidad de Castilla y León
SANIDAD Y TECNOLOGÍA están intrínsecamente ligado. Tanto que la una sin la otra resulta del todo inconcebible, en unos tiempos en los que la investigación sea cual sea el área de la salud en la que se aplique resulta más que esencial, vital.
Por eso es de valorar que se continúen dando pasos en el ámbito sanitario castellano y leonés hacia esos obligados avances en investigación y en nuevas técnicas, como se acaba de anunciar ahora para el Hospital Río Hortega de Valladolid, que dejará de aplicar la amniocentesis para dar pasa a innovadoras y pioneras pruebas de ADN en los bebés para detectar cualquier anomalía.
La amniocentesis se realiza habitualmente a partir de la semana 15 y detecta, entre otras enfermedades que cursan con retraso mental, el Síndrome de Down, el de Edwards y el de Patau. Además de estas alteraciones, se pueden obtener resultados acerca de anomalías cromosómicas que estén relacionadas con el sexo del bebé en los cromosomas X e Y, como el síndrome de Klinefelter o el síndrome de Turner.
La importancia de esta nueva técnica radica en el hecho de que es menos invasiva y, por tanto, menos problemática y con muchos menos efectos secundarios y peligros para el feto que la actual amniocentesis.
Para la puesta en marcha de este test alternativo a la punción abdominal de la matriz para extraer una pequeña cantidad del líquido amniótico que rodea el feto y que entraña un riesgo que es pequeño, pero nada despreciable, la Consejería inyecta una millonaria cuantía económica para un chequeo que permite detectar problemas genéticos en feto sin riesgo para la gestante ni para el bebé. Según los estudios en España sobre la evolución de las gestantes tras someterse a la prueba de amniocentesis, el riesgo de aborto existe y es elevado. Puede suceder a causa de una infección o porque se produzcan daños en el saco amniótico al atravesar el útero con la aguja.
Otros posibles riesgos de la amniocentesis son la punción fetal o del cordón durante la prueba.
La importancia de esta nueva de ADN radica en que todas estas amenazas de riesgo van a desaparecer a partir de ahora. Y lo más importante es que, pese a que en un primer momento, se tratará de una prueba que sólo se llevará a cabo el Río Hortega vallisoletano, poco a poco, se extenderá al resto de hospitales de la Comunidad.
El protocolo que contempla la Consejería de Sanidad es implantar este método en colaboración con las directrices que marque la Sociedad de Obstetricia y Ginecología de Castilla y León (Sogicyl). Todo una avance y una demostración más de cómo la Sanidad aplica técnicas de tecnología pionera en sus diagnósticos y tratamientos.