Del nombre de una calle a pedir empresas ‘a la fuga’
LA CRISIS independentista catalana va sumando nuevo capítulos y episodios. Y a medida que se van produciendo provocan reacciones entre el conjunto de la ciudadanía y, por supuesto, entre la clase política.
Así, por ejemplo en Castilla y León, el alcalde de Valladolid, Óscar Puente, decide retirarle la callem, recién aprobada por el Pleno municipal, a la premio Nobel de la paz, Rigoberta Menchú, por postularse en un twitter a favor del pseudoreferéndum independentista del pasado 1 de octubre.
Asegura Puente que con esta modificación en el callejero lo que busca es no crear controversia y explica que Menchú se ha pronunciado sobre la situación en Cataluña con unas declaraciones que han generado «tensión y conflicto en una parte importante de la población, por lo que no me parece oportuno en este ponerla ponerla el nombre de una calle». Y, por si esto no fuera suficiente, en el PP de Valladolid, su portavoz en el Ayuntamiento, José Antonio Martínez Bermejo, le pide al alcalde que ofrezca la capital vallisoletana para ‘cazar’ a esas empresas que se están dando ‘a la fuga’ de Cataluña, por culpa del desafío independentista. Un ofrecimiento que no es el único que plantea, ahí está el caso de la Diputación y el Ayuntamiento de León. Puente responde que no le parece oportuno y apuesta por intentar reconducir la situación y evitar que las empresas se tengan que marchar por una declaración de independencia.
En este punto quizás viene bien recordar las palabras del presidente del Partido Popular de Valladolid, Jesús Julio Carnero, en el Club de Prensa de EL MUNDO DE CASTILLA Y LEÓN, apelando a no er «ventajista».