La oposición en el Congreso, por el cierre de Garoña
LA COMISIÓN de Energía, Turismo y Agenda Digital pidió ayer al Gobierno que decrete el cierre definitivo de la central nuclear de Santa María de Garoña (Burgos), se prepare su desmantelamiento y ponga en marcha un plan de desarrollo de las zonas que se vean afectadas económicamente por el cierre de la planta.
Así se recoge en el dictamen de la ponencia encargada en la Cámara Baja de las relaciones con el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), sobre los informes de actividad realizados por el organismo durante 2014 y 2015, aprobado ayer, junto a las propuestas de resolución planteadas por los partidos políticos. Entre ellas, destaca el texto acordado por todas las formaciones, excepto el PP, en el que se llama al CSN a modernizar su normativa y el estatuto que regulan su funcionamiento interno y, de este modo, garantizar su credibilidad ante la sociedad y su independencia. Unas características que, para la mayoría de partidos, el consejo perdió tras permitir la reapertura de Garoña a pesar del informe de sus técnicos, que la condicionaban a una inversión en sus instalaciones.
El portavoz de Energía del PSOE, Javier Lasarte, defendió la necesidad de que el consejo publique todos sus documentos más relevantes, que el presidente presente un informe al final del mandato, que se hagan públicos sus plenos y que se haga un registro de lobbys, entre otros. Para Lasarte, el CSN también debería reforzar la independencia de sus consejeros cambiando su sistema de elección, basada y que ésta esté basada en su capacidad.