Un caos que se habría evitado dando el temario
EL EXAMEN DE BACHILLERATO de Acceso a la Universidad (EBAU), la nueva Selectividad, llegó con la polémica de la prueba de Historia. Un problema con el temario que, según se indicó en un primer momento, se había cambiado.
Nada más lejos de la realidad. El temario siempre ha sido el mismo, el que quedó reflejado en el Boletín Oficial del Estado del 22 de diciembre del año pasado y que se dividía en bloques y estándares o temas de aprendizaje evaluables.
Y a eso es a lo que se deben atener los institutos y todos y cada uno de los profesores de Historia de los centros. Aquí no sirven de excusa ni posibles filtraciones, ni recomendaciones, ni cualquier otra cuestión. Los alumnos deben saber que tienen que estudiarlo todo, porque el temario completo puede ser objeto de examen. Y los profesores están en la obligación de impartir la totalidad de la asignatura.
El caos llegó generado, primero, porque cuatro profesores de Universidad dentro del comité técnico de la materia decidieron que sólo iban a preguntar de 18 de las secciones evalubles y no de la totalidad de las 97. Y, segundo, porque uno de estos cuatro docentes de cada una de las universidades públicas, en concreto de la UVA, supuestamente filtra ese temario a varios institutos de Valladolid y Soria.
Dos acciones que son las motivadoras del problema. Es cierto, y así lo señalan desde la Consejería de Educación, que la decisión de elegir sobre qué pregunta y qué no es soberana de los cuatro profesores, pero esto no explica el porqué son ellos quienes unilateralmente deciden que se va a cuestionar sólo de una parte del temario obviando todo lo demás.
La orden del Ministerio de Educación, publicada en el BOE es clara y no admite dudas sobre el hecho de que para la Selectividad entran las 97 áreas en las que divide el temario y no sólo las 18 elegidas por estos docentes de forma aleatoria.
Sea como fuere, la decisión unilateral de estos profesones y, por supuesto, el hecho de que uno de ellos haga púlico cuál es esa parte del temario sobre la que han decidido preguntar, no es óbice, ni eximente de cara al profesorado de los institutos.
Ellos son conocedores de lo publicado en en el BOE. Saben que entra toda la materia en la Selectividad y que, por tanto, su obligación es impartir el temario completo y hacer que los alumnos tengan conciencia de que deben estudiarlo.
Ese es el gran problema final. El hecho de que este cúmulo de errores y despropósitos de uno y otro profesorado derive en la confusión del alumnado de Valladolid y de Soria, a quien el mensaje que les llega de sus profesores es que les basta con estudiar una parte y no todo el temario de Historia. El caos actual no sería tal si se hubieran impartido todos los temas.