La desaprovechada ocasión para callar de algunos
TRAS LA DIMISIÓN de Rosa Valdeón no son pocos los que tuvieron la fabulosa oportunidad de permanecer callados. Pero decidieron desaprovecharla. Es el caso de Luis Fuentes. Craso error el que cometió el de Ciudadanos. Craso consejo el que le aconsejó convertir la desgracia ajena en oportunismo propio. Vino a decir algo así como que la dimisión de Valdeón es fruto de su presencia en la vida pública. Craso error, porque no es precisamente Rosa Valdeón una persona que pueda recibir consejos o moralinas de otros, o incluso de propios. Luis Fuentes tuvo la oportunidad de callar y prefirió desaprovecharla. Para una vez que se le presentaba la oportunidad de callar, la desaprovechó. Valdeón dimitió sin dudarlo. Y lo hizo porque obró acorde a sus convicciones. Las mismas que le han llevado a ser la voz de la sensata crítica dentro de su partido y que tantos enemigos internos le ha granjeado. Tantos como admiración ha sembrado por su valentía. Pudo callar la presidenta de la diputación de Zamora.Pero también desaprovechó la ocasión. Yen esa premura, María Teresa Martín Pozo, se evidenció la inquina que emana del aparato zamorano del PP contra su propia compañera. Martín Pozo habla por boca propia pero en nombre de Maíllo, claro está. También habló y lo hizo para acertar el jefe de Podemos en Castilla y León. Pablo Fernández se expresó para dejar claro una vez más que desentona con la altisonancia. Yque lo suyo es la serenidad, la cordura, la responsabilidad y hasta la elegancia en política. Y eso en un tuit se lo agradeció Valdeón. Que también pudo haber callado en la red para evitar que los compañeros que han salido a respaldarla, muchísimos, no se sientan desairados por no ser receptores del tuit agradecido al de Podemos y su grupo.