Apuesta decidida por el impulso a las universidades
EL CONSEJO DE Gobierno de Castilla y León acaba de aprobar los fondos que dedicará a las universidades públicas de la Comunidad para los próximos cuatro años. Una aportación económica que resulta esencial para el desarrollo futuro de los campus universitarios públicos castellanos y leoneses.
Un dinero que los equipos rectores podrán utilizar bien para mejorar sus infraestructuras actuales o para la construcción de otras nuevas. En cualquiera de los casos, una cuantía que vendrá a modernizar los campus y, a renglón seguido, ofrecer una mejor calidad educativa al alumnado universitario de la Comunidad.
El Gobierno de Castilla y León viene demostrando, a pesar de los duros años de la crisis económica, su apuesta decidida por la enseñanza, también la universitaria. Una apuesta que, a la vista de las reivindicaciones de los rectores, no es suficiente. Las universidades castellanas y leonesas no ocupan los primeros lugares en los diferentes ránking, ni en el aspecto educativo, ni en el investigador, por citar solo dos ejemplos. Un déficit contra el que hay que luchar.
Nadie duda que los recursos y los efectivos de campus como los de Madrid, Cataluña o el País Vasco, entre otros, son mucho mayores. Pero Valladolid, Burgos, Salamanca y León deben estar en disposición de poder mirar de tú a tú a universidades que son de su mismo nivel. Conviene no olvidar que Castilla y León cuenta con universidades históricas como la de Salmanca, que celebrará su ochocientos aniversario.
Apostar por la Universidad es incentivar el talento. Unos buenos campus sirven también para captar ese talento joven procedente de otros territorios. Y para eso resulta esencial aumentar la apuesta por la Universidad pública. Sin ir más lejos es hora ya de desarrollar esos campus de excelencia que se anunciaron a bombo y platillo y que han quedado en nada.
Es cierto que nada más anunciarse sobrevino esta crisis económica que sigue muy presente todavía en la sociedad, pero sería bueno que, de no poder desarrollarse como se habían planteado en sus inicios, se redimensionaran para que no se quedaran en nada.
Eso sin olvidar la obligada reorganización y reestructuración de las titulaciones universitarias, algo que la Consejería de Educación ya tiene ultimado y sobre la mesa de todos los agentes educativos para realizar la mejor propuesta integradora.
Aspectos, todos ellos, que tienen que cumplir un solo objetivo: ser la apuesta decidida por el impulso de los cuatro campus públicos universitarios de Castilla y León.