Diario de Valladolid

Redacción de Valladolid

Abstenerse, que algo queda

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NO LO DICEN. Entre otras cosas, porque estaría mal visto y porque ellos siempre salen a ganar, aunque últimamente no valen ni para un empate ramplón. Pero los socialistas están con el miedo en el cuerpo. Notan ya el aliento de Unidos Podemos, que según el CIS les pisaría los talones, y quien más quien menos entona aquel ¡que vienen, que vienen!

Lo que no se han dado cuenta es que ya están aquí. Que llegaron en las municipales y autonómicas, aunque ellos continúen a lo suyo, como si nada, porque siguen pensando, por ejemplo, que ganaron las elecciones en Valladolid. Y no se percatan que gobiernan gracias, precisamente, a aquellos que ahora pueden adelantarlos por la izquierda y dejarlos sumidos en una crisis mucho mayor de la que tienen latente desde aquel día en que al insigne Zapatero, aconsejado por Pepiño Blanco, se le ocurrió mandar para estas tierras al gran –no lo olviden nunca, por la estatura– ideólogo Óscar López.

Los socialistas van directos hacia una nueva debacle electoral, que en esto de las urnas cada vez se dan menos las sorpresas, y lo peor es que no parece importarles. Ellos están, como ese que decían era torero, tan a gustito. Será porque estos del PSOE castellano y leonés son expertos en aplaudir hasta un mal resultado, siempre y cuando a otros, los del PP, también les vaya un poco mal. Cómo olvidar esa imagen de la noche electoral de las pasadas municipales y autonómicas, allá por mayo de 2015, con un eufórico Luis Tudanca festejando el peor resultado de la historia del PSOE en unas autonómicas.

Y mira que está mal el PP; mira que lo ha hecho y está haciendo rematadamente mal el Gobierno del Partido Popular. Pues ni por esas. Los socialistas deberían dejar de mirar al empedrado y comenzar a plantearse que son ellos los que fallan y los que con sus políticos de moqueta y despacho, Óscar López es el mejor ejemplo y con él otros como el gran Tino Rodríguez en León, van camino de convertirse en una sombra de sí mismos, que ya no sirven ni para la abstención.

Aunque si de abstenerse se trata, aquí los líderes son los de Ciudadanos. Los de Luis Fuentes y compañía han encontrado en el no voto su refugio para hacer como que hacen cuando realmente ni están, ni se les espera. Critican a Herrera pero lo salvan cuando lo necesita, en las leyes importantes. Y después tiran de ese no voto fácil. Ese que si sale mal les servirá para decir que ellos no apoyaron y, lo contrario, si el resultado es positivo. A eso se le llama abstenerse, que algo queda.

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