Es obligada ya una financiación justa
EL MINISTRO DE Hacienda, Cristóbal Montoro, vuelve a la andadas. Poco le importa estar en funciones o no. El Gobierno, su Gobierno, no ha cumplido con el objetivo de déficit, el que se había comprometido con Europa. Pero, rápidamente Montoro giró la vista en busca de culpables y los encontró en las Comunidades Autonómas.
Puede ser que, en algunos casos, tenga razón, pero no así en otros. Castilla y León siempre ha sido una Comunidad cumplidora con el déficit, más allá de la pequeña desviación avisada ya en su momento por el Ejecutivo autonómico, precisamente por la mala previsión de Montor. Pero el Gobierno de Juan Vicente Herrera no solo ha cumplido con el déficit, sino que ha sabido ajustar el gasto protegiendo la Política Social, la Educación y la Sanidad.
Lo que se está diciendo ahora desde Castilla y León es que ya no se puede asumir más recortes en gasto social. Y, de nuevo, vuelven a tener razón porque la prioridad pasa, precisamente, por la protección de esos servicios.
El ministro de Hacienda en funciones vuelve a echar la culpa a las comunidades que siempre han cumplido, entre las que se encuentra esta tierra, a las que suma un nuevo agravio. Al no haberse acogido al Fondo de Liquidez, gracias a saber contener el gasto sin reducir los servicios, ven cómo ahora aquellas que sí fueron ‘rescatadas’ por el Gobierno central por su mala gestión se benefician de mejores intereses de crédito.
No contento con eso, Montoro exige ahora un nuevo ajuste. Más recortes. Y lo hace allí donde sabe que los servicios son competencia de los ejecutivos autonómicos, en política social. Es decir, el Gobierno en funciones, por boca de su ministro de Hacienda, exige meter la tijera allí donde ellos no quieren hacerlo. Hace bien la Junta en plantarse para responder a Montoro que sea él quien aclare qué quiere recortar.
Lo que tiene que hacer el ministro de Hacienda y el Gobierno, más bien lo que tendrían que haber hecho porque han dejado escapar cuatro años sin un solo paso en esa dirección, es comenzar a negociar ya un nuevo sistema de financiación justo y social. En el que lo que primer sea la solidaridad de los territorios.
Ese es el trabajo que tenía que haberse desarrollado en estos cuatro años de Legislatura, en los que Cristóbal Montoro no ha dado un solo paso para propiciar, cuando menos, la negociación que se encaminara hacia ese modelo de financiación autonómica.
Al contrario, Montoro viene propiciando el agravio entre aquellas comunidades, como Castilla y León, que cumple y otras. Cuando lo necesario, lo obligado es un ya un modelo de financiación justa.