EDITORIAL

Un ‘suspenso’ que evidencia necesidades

Creado:

Actualizado:

UN NUEVO INFORME evidencia la necesidad de poner en marcha un plan conjunto que afiance a las universidades en el ránking nacional.

Es cierto, y eso es algo que no se puede negar, que siguen manteniendo niveles buenos, por no decir que muy buenos, en algunos aspectos de los que se analizan y que tienen que ver, principalmente, con la docencia. Pero, valorando como se merece este planteamiento no se puede obviar que son incapaces de escalar posiciones en el panorama universitario nacional.

En la comparativa con el resto de universidades públicas, y las principales privadas, los campus castellanos y leoneses siguen suspendiendo en rendimiento y productividad. Y, salvo la universidad salmantina, todas se sitúan en posiciones bajas. De hecho, solo el tamaño les hace escalar en la comparativa, como es el caso de la Universidad de Valladolid. Lo más preocupante resulta que, estudio tras estudio, los cuatro campus públicos de la Comunidad, siguen situándose muy por debajo de la media del país y en posiciones que las alejan cada vez más de las principales universidades.

Por eso se impone ya un política de acción conjunta, liderada por la Consejería de Educación, que venga a poner en valor aún más a las universidades castellanas y leonesas. Sobre todo porque tienen capacidad, educadores e investigadores altamente cualificados para poder estar mucho más arriba de lo que, a día de hoy, figuran en los diferentes estudios.

Es vital ya aprobar un mapa de titulaciones común. En él se tienen que recoger las sensibilidades de todos los campus, pero es necesario fijar las prioridades e incluso estudiar la posibilidad de especializarse. El trabajo a desarrollar lo tiene que liderar necesariamente, como por otra parte está haciendo, la Consejería de Fernando Rey, pero tiene que ser necesariamente una puesta en común. Solo de la conjunción de todas las aportaciones se podrá concluir el mejor mapa de titulaciones posible.

Ese es el primer paso. El siguiente tiene que ser, obligatoriamente, el contar con la financiación suficiente. Los rectores vienen reclamando, y no solo durante la crisis económica, la necesidad de aumentar sus fondos. El esfuerzo del Ejecutivo autonómico hacia las universidades es innegable y así tienen que seguir siendo, a la vez que se estudien nuevas fórmulas que garanticen más dinero para los campus.

Si algo evidencia el último informe, que viene a sumarse a otros muchos, es que aún queda trabajo por hacer para cubrir las necesidades de la Universidad y dejar atrás el ‘suspenso’.