Diario de Valladolid

Roscón de Reyes

Muchos dulces están relacionados con momentos concretos del año…. torrijas, buñuelos, huesos de santo. En el caso de nuestro protagonista de hoy, esta vinculación no puede ser más evidente ya que su propio nombre incluye la festividad a la que está asociado. Aunque no siempre este dulce estuvo vinculado a los Reyes Magos.

ROSCÓN DE REYES

ROSCÓN DE REYES

Publicado por
MIGUEL ÁNGEL SANZ | El Mundo
Valladolid

Creado:

Actualizado:

  • Tiempo de preparación + de dos horas
  • Tiempo de cocción 45 min
  • Porciones 8
  • Tipo de receta (n/a)
  • Precio 10 €

Ingredientes esponja

  • 45 gr harina fuerza
    25 gr leche
    1 gramo levadura fresca

Resto de ingredientes

  • La esponja preparada (70 gr)
    170 gr harina fuerza
    35 gr azúcar
    7 gr levadura fresca
    1 huevo
    60 gr leche
    1 palo de canela
    Un par de tiras de piel de naranja y de limón
    Media cucharada agua azahar
    30 gr mantequilla
    1 limón para rallar piel
    1 huevo batido para pintar
    Pizca de sal
    Fruta escarchada
    20 gr
    azúcar para decorar

Si acudimos a la historia veremos que el origen del roscón no lo encontramos en celebraciones religiosas sino paganas, en concreto, en las fiestas en honor al dios Saturno, las “Saturnales”, que se celebraban en la antigua Roma. Se dice que en ellas está el precedente del roncón ya que, en ellas era costumbre preparar unos panes dulces con higos, dátiles y miel para celebrar el final de la temporada de cosechas con la llegada del solsticio de invierno.
Fue ya en la Edad Media cuando la Iglesia adoptó y transformó este pan dulce en la tradición del roscón, añadiendo elementos cristianos y vinculándolo a la adoración cada 6 de enero de los Reyes Magos al Niño Jesús. Es a partir de ese momento cuando este dulce se carga de un simbolismo asociado a esta Epifanía: la forma circular del roscón representando la corona de los Reyes Magos y las frutas escarchadas que se colocan por encima simulando las joyas de las coronas de los reyes. Al mismo tiempo, se incluía en el interior del roscón un haba y una figurita. Si te toca la figura te conviertes en rey o reina y, si en tu porción aparece el haba, pagas el siguiente roscón. Aparcamos ya la historia porque, hacer un roscón, nos lleva un poco de tiempo, así que vamos al lío.

La esponja o masa prefermentada

En este tipo de masas lo primero que hay que hacer se conoce como esponja o masa madre, que es un fermento previo para ayudar a la masa ha hacer fermentaciones más rápidas, además de crear en la propia masa olores y sabores especiales. Para hacerla, mezclamos y amasamos los ingredientes de la esponja, los 45 gramos de harina fuerza, los 25 de leche y 1 gramo de levadura fresca. Tapamos y que repose tres horas a temperatura ambiente. Podemos hacerlo también la noche anterior y, entonces, lo dejaríamos una hora a temperatura ambiente y luego lo meteríamos en la nevera.

La masa del roscón

Vamos con la masa del roscón. Para ello, primero ponemos la leche en una cazuela pequeña y añadimos la rama de canela y las cáscaras de naranja y limón, lo llevamos a ebullición, apagamos el fuego y dejamos infusionar quince minutos para que la leche absorba los aceites de los cítricos y el aroma de la canela. Después colamos y, cuando se haya templado, añadimos el agua de azahar, que es lo que le da el aroma característico a los roscones.
Por otro lado, en un bol, mezclamos la masa madre desmenuzada en trocitos con la harina, levadura, sal, un poco de ralladura de limón y dos huevos y mezclamos todo. Vamos incorporando la leche, pero en distintos momentos según vamos amasando. Sacamos la masa a una mesa o una encimera, dejamos reposar un par de minutos, amasamos sin meter mucha presión otros dos minutos. Abrimos la masa, ponemos en el centro la mantequilla fría y vamos amasando para que se incorpore la grasa a la masa. Al principio nos parecerá que esas dos texturas que estamos intentando amasar no se van a unir nunca, pero poco a poco la mantequilla se irá absorbiendo e iremos obteniendo una masa fina y homogénea. Amasar 10 minutos, tapar y dejar reposo dos horas a temperatura ambiente.
Tras este tiempo, amasamos sin presionar en exceso para sacar el gas de la masa, hacemos una bola, tapamos y quince minutos de reposo, para que pierda tensión. Entonces le damos forma de rosco, ponemos sobre papel de horno, pintamos bien con huevo, tapamos y dejamos reposar una hora y media para que complete la fermentación.
Llega ya el momento final. Volvemos a pintar con huevo y ponemos encima fruta escarchada y azúcar. Horneamos a 180 grados con calor arriba y abajo y con ventilador, si se tiene, unos 15 o 20 minutos, vigilando bien en el tramo final para que no se nos tueste en exceso. Una vez horneado, sacamos del horno y dejamos templar o enfriar. A cortar porciones y a comer. Si lo desean, pueden abrirlo al medio y añadirle su relleno favorito…nata, crema, mousse de chocolate, lo que más les guste.

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