SECTOR AVÍCOLA
El sector del huevo, al rescate de los mercados en terceros países
Tras la crisis del fipronil, los precios en origen han bajado aunque siguen sin ser competitivos

Granja de gallinas ponedoras en la Comunidad.-J.M. LOSTAU
Los datos de la Comisión Europea para este año en el sector del huevo son positivos. Las previsiones apuntan a un aumento de la producción, de las exportaciones y del consumo hasta 2030.
Una vez resuelta la alerta por huevos contaminados por fipronil, que afectó a un número importante de granjas comunitarias, con precios en origen hasta finales de 2017 casi un 50% más altos que el año anterior, la exportación a Europa «ha bajado mucho», como constata Rafael Toribio consejero delegado y encargado de operaciones de Proegg Spain, plataforma orientada a la comercialización conjunta e integrada por treinta y cinco productores de toda España.
Aunque Toribio califica como «bueno» el primer trimestre del año, la realidad es que desde finales de diciembre la venta de huevos a nuestros vecinos comunitarios «se ha parado», en buena parte porque los países ‘tocados’ por la crisis han ido resolviendo esta alerta, y porque ha entrado producto de otros países europeos para atender la demanda.
Los precios medios en origen (en centro de embalaje) en el mercado español se sitúan en estos momentos en 1,18 euros el kilo, según los datos del Ministerio de Agricultura, frente a los 1,50 de media en la Unión Europea. Unos valores que siguen siendo altos respecto a los de hace un año, aunque en el caso español, bajan casi un 21% en relación a las cotizaciones confirmadas desde el principio del año. Una bajada que se constata también en el ámbito comunitario.
Lo habitual en una campaña normal es que España exporte hasta un 20% de los huevos que produce. En el segundo semestre de 2017, nuestro país ha sido el principal suministrados de huevos a Europa, con precios que llegaron a 1,70 euros el kilo, y una menor exportación a los terceros países donde «no estábamos en la mejor posición competitiva». Así lo señala María del Mar Fernández, directora de la Interprofesional del Huevo y sus Productos, Inprovo, que insiste en que «no es fácil» todavía acceder a los mercados exteriores.
Lo saben bien los productores que han salvado este primer trimestre gracias a las pascua judía y a la exportación a Israel. Es el caso de Proegg Spain, que ha enviado unos quince contenedores todas las semanas.
Tras esta época de fuerte demanda, la venta de huevo para exportación ha bajado considerablemente registrándose «un primer parón» en el mercado propio de estos meses de abril y mayo. Así lo explica Rafael Toribio, para quien es el momento de pulsar el mercado interior e intentar recuperar aquellos destinos en terceros países «en los que ya se ha vendido». Son conscientes, eso sí, de que eso pasa por una bajada de los precios que aún no se ha producido para «volver a ser competitivos» frente a otros países. «Poco a poco volveremos a serlo», afirman convencidos.
El 80% de la exportación de Proegg se dirige a terceros países en una campaña normal, frente al 20% con destino europeo. Una tendencia que la crisis del fipronil invirtió en el último semestre del pasado año. Es el momento ahora, dicen, de ver las posibilidades en destinos donde ya se ha estado como puede ser Hong Kong, Oriente Medio, Dubait, o África, pendientes de una bajada de los precios.
La realidad, como confirman desde Inprovo, es que la evolución del sector del huevo está vinculada a las alertas sanitarias, las tendencias del mercado, y la apuesta que realice el consumidor. En este caso, hay que destacar la tendencia que se está imponiendo desde la distribución por el sistema de producción sin jaulas.
De las aproximadamente 44 millones de gallinas ponedoras que hay en España, cerca del 90% mantiene el sistema de cría convencional. El censo de explotaciones alternativas solo supone el 12%, según los datos del Ministerio de Agricultura recogidos por Inprovo. Eso sí, el porcentaje de explotaciones con sistemas de cría convencionales ha pasado, según estos datos, de suponer el 60,5% del total en 2013, al 40% en 2017.
Desde Inprovo, su directora reconoce una tendencia cambiante, pero insiste también en pedir que las decisiones de la distribución respondan al interés del consumidor «y no a las presiones de los grupos veganos o campañas mediáticas que no solo quieren eliminar los huevos de jaula, sino los productos de origen animal en la cesta de la compra». La Interprofesional trabaja para «contrarrestar» esa información, según Fernández, que alerta también sobre los acuerdos comerciales de la UE, y la necesidad de proteger nuestra producción.