GANADERÍA
Limusín de élite al sur de Gredos
La ganadería Candeleílla S.L. obtuvo cuatro premios en el concurso internacional de morfología de la raza de Italia con dos de sus ejemplares

Pedro Vaquero con uno de sus ejemplares en un concurso internacional.-E .M.
La ganadería Candeleílla S.L., creada en 1982 por Pedro Vaquero en el municipio abulense de Candeleda, se encuentra actualmente en la elite española del ganado limusín. Y no sólo por los premios europeos obtenidos recientemente en Verona (Italia), sino también por formar parte de la Federación Española de Limusín, a la que pertenece en torno a un millar de ganaderías nacionales.
Además, es una de las 200 que forman parte del Programa de Mejora de la Raza, lo que le sitúa entre las mejores de España, según demuestra los resultados en concursos y la demanda de sus reses para otras explotaciones en todas las comunidades.
Para llegar a este momento, los responsables de Candeleílla han tenido que trabajar mucho y bien desde que Pedro Vaquero decidió hace 36 años pasarse de la producción de vacas lecheras a las de carne, apostando por la raza limusín, de origen francés.
Ahora son sus herederos los que se encargan de dirigir la ganadería a través de esta empresa en la que trabajan, entre otros, su nieto Adolfo Vaquero, que a sus 30 años lleva tres y medio compartiendo desvelos con su padre, Salvador, de 59 años.
Adolfo, que además tiene un negocio de peluquería canina en la vecina localidad de Arenas de San Pedro, reconoce con modestia que el trabajo realizado en todo este tiempo ha situado la ganadería en la elite de España en el ganado limusín.
Así lo demuestran los premios obtenidos el pasado 1 de febrero en la localidad italiana de Verona, donde Candeleílla se trajo cuatro premios en el Primer Concurso Internacional de Morfología de la Raza Limusín. Y todo ello, gracias a dos novillas de pura raza limusín: Lebrijana, de 27 meses, y Melódica, de trece.
El primero de estos dos ejemplares, además de conseguir las distinciones como ‘Mejor hembra adulta’ y ‘Mejor animal de la raza’, se convirtió en 2017 en campeona del Concurso Autonómico de Castilla y León y primera en su sección en el Concurso Nacional celebrado en septiembre del año pasado en Salamanca.
Todo ello demuestra la trayectoria de una ganadería centrada en «la línea de vida», que cuenta actualmente con 39 madres nodrizas y una treintena de chotos en las sesenta hectáreas de la finca ‘Los Tomillares’, situada a unos 5 kilómetros del casco urbano de Candeleda, en dirección a la localidad toledana de Oropesa (Toledo).
Según Adolfo Vaquero, Candeleílla vende reproductoras «de mucha calidad» para otras ganaderías de toda España. Sólo en 2017 vendieron «el 99%» de las reses para la mejora genética de otras ganaderías, dada la pureza de las reses que se crían en esta zona situada en la vertiente sur de la Sierra de Gredos, cerca de las provincias de Cáceres y Toledo.
El joven ganadero señala que las reses de esta ganadería pastan en extensivo en 40 de las 60 hectáreas de una finca en la que las 20 hectáreas restantes se se destinan al cultivo de forraje. Además, cuentan con otras 15 hectáreas alquiladas.
Adolfo Vaquero destaca las cualidades de una raza que, como la limusín, es «de las mejores para carne, no sólo por la cantidad, sino por la calidad». En este sentido, hace hincapié en cualidades como su productividad, su rentabilidad, la facilidad para los partes y las cualidades maternales, así como la «finura de huesos», su «potencial de crecimiento», su «buena estructura ósea» y su «docilidad». Todo ello tiene como resultado la obtención de una carne saludable, baja en grasas.