PLAGAS
Combatir al topillo campesino
Itacyl publica las recomendaciones de manejo para prevenir y controlar los riesgos derivados de este roedor/ Aunque no hay problemas puntuales se ofrecen consejos ante la preparación de la siembra
Ejemplar de topillo campesino en los campos abulenses de La Moraña.-ICAL
El Instituto Tecnológico Agrario de Castilla y León, Itacyl, ha publicado una serie de recomendaciones de manejo para prevenir y controlar los riesgos derivados del topillo campesino en la Comunidad. El microtus arvalis está considerado como la peor plaga agraria en Europa, lo que ha provocado que esta especie esté siendo objeto de un meticuloso control demográfico, como está ocurriendo en la región.
Aunque no se están registrando problemas puntuales en estos momentos, la vigilancia sigue siendo, a juicio del presidente de ASAJA Palencia, Honorato Meneses, una de las mejores acciones preventivas para evitar una posible plaga.
No hay que olvidar que el topillo campesino es un roedor cuya presencia está muy condicionad, entre otros factores, por la climatología. Por eso, se hace necesario prevenir para después controlar posibles focos.
Las recomendaciones de Itacyl de cara al periodo otoño-invierno se centran en la preparación de la siembra. En este caso se aconseja, siempre que se observe presencia de topillo, realizar laboreo a la mayor profundidad posible, en cuanto las condiciones del suelo lo permitan. Así como repetir pases más someros si se detectan colonias remanentes o nuevas hasta la siembra.
Labor nada sencilla teniendo en cuenta, como señalan desde ASAJA, la «sequedad» del suelo ante la falta de lluvias, lo que impide en muchos casos arar profundo.
El objetivo en este sentido es romper las galerías y nidos con actuación directa sobre la viabilidad de las camadas. La publicación del Itacyl insiste en que aunque lo recomendable es realizar una labor profunda, cualquier remoción del terreno, «por ligera que sea», presenta también un resultado «favorable».
En el caso de siembras directas, el protocolo insta a realizar un pase previo de chísel o descompactador, lo que va a contribuir a destruir madrigueras «minimizando» el impacto sobre la estructura y perfil del suelo.
Igualmente importante es no practicar siembra directa en parcelas que salen de una situación con condiciones de reservorio de topillo (alfalfas, cultivos herbáceos plurianuales, pastos, barbechos...). Situación extensible a rastrojeras en las que se observe colonización.
Los profesionales deben mantener además bandas de seguridad de cinco a diez metros libres de vegetación, «preferible mediante remoción», en los límites de parcelas cuyas linderas, regatos, arroyos, cunetas o parcelas adyacentes se detecte presencia de topillo campesino.
La preocupación en torno a los efectos en el campo de este roedor ha llevado a la Consejería de Agricultura a anunciar la elaboración de un marco normativo de acción preventiva directa frente al topillo, del que aún no se han detallado las líneas generales. Continúa mientras tanto el control biológico a través de la instalación de cajas nido y otras actuaciones para evitar que estos roedores encuentren guarida.
En cuanto a los reservorios habituales, como las parcelas de alfalfa, desde Itacyl se pide mantener la parcela lo más rala posible durante el periodo de otoño e invierno de ralentización del desarrollo vegetativo; así como la retirada inmediata del forraje de la tierra tras el último corte; o el establecimiento de los mecanismos necesarios para levantar la parcela, cuando se observe que continúa el riesgo para los cultivos próximos.