CULTIVOS
El mercado forrajero se estanca por culpa de la sequía
La caída en picado de la producción conlleva un encarecimiento del producto que los ganaderos no pueden asumir / El heno de alfalfa es ahora más barato que en junio
Un operario de una cooperativa castellano y leonesa acumula fardos de alfalfa ya empaquetados para su venta al por mayor.-ICAL
Los cultivos forrajeros también son víctimas colaterales de la sequía. En primer lugar, porque la producción de esta campaña ha resultado desastrosa para los agricultores de la Comunidad, hasta el punto de cosechar tres millones de toneladas menos que el año pasado. En segundo, porque el sector ganadero, también en horas bajas, difícilmente puede afrontar el abastecimiento de un producto que, salvo excepciones, se ha encarecido progresivamente durante los últimos meses.
Solo se puede esquivar esta crisis siendo autosuficiente. Es el caso de Gabriel Delgado, agricultor, ganadero y secretario general de UPA en Burgos. En este «año atípico» en el que pocos cultivos se han salvado, puede considerarse afortunado en ese sentido. Sin embargo, es plenamente consciente del «problema» que están generando los «precios desorbitados» que piden empresas y agricultores a pesar de que «el ganadero no tiene dinero para poderlo comprar».
El panorama, por tanto, es el siguiente:«hay una oferta bastante grande pero no hay demanda, no hay capital para poder absorber esos gastos». Idéntico diagnóstico el de Donaciano Dujo, presidente regional de Asaja, a finales de octubre, cuando manifestaba su preocupación por la nula presencia de pastos de otoñada mientras «el sector lleva ya muchos meses manteniendo a la cabaña a base de piensos y forrajes a precios inasumibles».
Desde el ámbito empresarial, Jesús Ángel Pérez, de Anpi XXI, confirma que, en su caso, la campaña de heno ha sido «floja» y «con los forrajes tipo veza ha pasado algo parecido». Aún así, y a pesar de que la cosecha ha culminado con «casi la mitad» de producción que otros años, asegura que «de momento no ha afectado a las ventas porque ha hecho muy bueno hasta ahora». Pero no se confía, pues «parece que ha llegado el agua y el frío». Respecto a los precios, reconoce el incremento en origen, mientras que en destino, «por desgracia», de momento se nota «muy poco».
El diagnóstico de Delgado y Dujo es correcto si atendemos al crecimiento, paulatino pero constante, de los precios a lo largo de este año. Se dan variaciones, eso sí. Ocurre, por ejemplo, con la cebada para pienso, con subidas y bajadas desde julio hasta finales de septiembre y un coste medio de 168,3 euros por tonelada. Sin embargo, el encarecimiento comenzó a ser palpable a partir de octubre. Y también imparable, pues de los 170 euros de la primera semana se ha pasado a 177,3 a comienzos de noviembre, según datos facilitados por el Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente (Mapama).
Curiosamente, el precio medio con el que abrió el presente mes coincide con el de 2015. Por aquel entonces, la cebada para pienso era todavía más cara, nunca por debajo de los 172 euros por tonelada desde el verano y con un pico de 181,42 durante la tercera semana de julio. No en vano, el mercado se relajó a principios del año pasado tras los buenos resultados de la cosecha, llegando a instalarse en torno a los 146 euros durante más de diez semanas.
La gran excepción, y sin lugar a dudas la más reseñable por su importancia productiva en Castilla y León, se encuentra en el heno de alfalfa. Por norma general, los precios entre provincias son muy similares y las diferencias apenas se notan. Además, las tendencias van siempre parejas a la situación del mercado, tal y como se ha demostrado desde la imparable subida de los precios desde mayo, cuando Burgos y Valladolid pasaron de los 144 y 150 euros por tonelada a 180 y 181,2, respectivamente.
El tope de los 180 euros, que se mantuvo hasta julio en León y Palencia mientras caía lentamente en el resto de provincias productoras, dio paso a una bajada escalonada que se ha mantenido hasta octubre. Así lo refleja el observatorio de precios de productos agrícolas y ganaderos de Castilla y León, en el que Zamora se consolida como la zona con menores precios por regla general. De hecho, los datos correspondientes al mes pasado revelan que allí el forraje es más económico: 165 euros por tonelada frente a la media de 172,2 en Burgos, León, Palencia y Valladolid.
Hablando del sector en términos globales, la tendencia a la baja del pasado ejercicio conllevó un descenso anual de precios del 11,3% en relación al año anterior. Así pues, las plantas forrajeras en España alcanzaron un valor de 1.6 millones, por lo que el sector acaparó el 5,8% de la producción vegetal nacional.
A modo de conclusión, Delgado hace un «llamamiento» a los agricultores y ganaderos para que no olviden que forman parte de una misma «cadena» que les retroalimenta. Espera que los primeros dejen de guardar el forraje «en casa» y ajusten los precios para que sus compañeros del campo puedan subsistir. «No hay movimiento», y eso repercute negativamente en el sector agrario, que corre el riesgo de desaparecer «en silencio» si «no nos ponemos en serio y defendemos nuestros intereses» sin zancadillas internas.