CASTILLA Y LEÓN
Porcino sostenible y seguro
Nueve empresas de producción porcina forman un Grupo Operativo para racionalizar el uso de antibióticos en las explotaciones
Animales en el interior de las naves en una explotación ganadera porcina en la provincia vallisoletana.-PROGATECSA
Castilla y León, con cerca de 3.000 explotaciones ganaderas, es tras Cataluña y Aragón la tercera comunidad autónoma en volumen y valor de las exportaciones en el sector porcino. La región es un exportador neto de carne y productos cárnicos de cerdo y uno de los grandes contribuidores a nivel nacional. No hay que olvidar que España es el tercer productor mundial, solo superado por China y Estados Unidos.
La importancia del sector porcino en España y en Castilla y León es indudable, así como el trabajo desarrollado en los últimos años para producir de una forma más eficiente. La seguridad alimentaria, la sostenibilidad y la calidad son las premisas que mueven a un sector con un valor de facturación en la comunidad cercano a los 900 millones de euros. Así lo explica Javier Llamazares, presidente de la Asociación de Veterinarios de Porcino de Castilla y León, Aveporcyl, que insiste en una máxima: «el sistema de control de la carne es único en España».
El sector, tremendamente profesionalizado, trabaja ahora conjuntamente en un proyecto para un «uso racional y prudente de antibióticos en producción porcina», en explotaciones de Castilla y León. Un plan innovador que cuenta con la participación de las ocho principales empresas productoras de ganado porcino y de carne de cerdo en la Comunidad (Agrocesa, Cobadu, Copese, Copiso, Progatecsa, Proinserga, Nutriganse, SAT Hermanos Chico y Uvesa). Localizadas en diferentes ámbitos geográficos y con diferentes características, representan un valor próximo al 90% de censo porcino regional. El proyecto se va a realizar con la colaboración del Departamento de Sanidad Animal de la Facultad de Veterinaria de León, con la que ya se han establecido los primeros contactos, y se tiene previsto incorporar al Itacyl y a la Asociación de Fabricantes de Piensos Compuesto de Castilla y León.
El objetivo general, como destaca Llamazares, es determinar el impacto de las principales enfermedades de naturaleza bacteriana, «tanto digestivas como respiratorias, en las explotaciones porcinas de la región, así como el consumo de antibióticos en la cría del ganado. Se van a realizar estudios sobre ocho bacterias: cuatro digestivas y cuatro respiratorias. En las primeras reuniones con la Facultad de León se ha acordado enviar los censos de ganado y los municipios donde se encuentran las granjas, repartidas por toda la Comunidad. La idea de las empresas del sector es hacer un mapeo, realizar cincuenta aislados de cada bacteria, así como un antibiograma, y calcular la sensibilidad antibiótica. El Grupo Operativo pretende hacer estudios también para comprobar si las bacterias tienen relación entre las distintas empresas y en determinadas zonas geográficas. En definitiva, «se quiere encontrar los antibióticos más adecuados y en la cantidad justa para atacar esas bacterias».
En estos momentos, como señalan desde la Asociación de Veterinarios de Porcino de Castilla y León, la lucha contra las resistencias antimicrobianas es una «prioridad» de salud pública mundial. El origen no es otro que el consumo excesivo de antibióticos unido a una prescripción inadecuada, tanto en humanos como en animales. Por eso, Europa ha decidido tomar cartas en el asunto, y el sector, actuar para no comprometer las exportaciones, siempre teniendo en cuenta que «todo la carne que se consume está libre de antibióticos». Una premisa fundamental en un marco como el europeo en el están prohibidas las hormonas, y los promotores del crecimiento, y el control es «absoluto» en esta materia.
El mercado europeo de terceros países es cada vez «más exigentes» en términos de calidad, un parámetro que contempla un menor uso de antibióticos en medicina veterinaria también. «El sector ha visto las orejas al lobo» y, en este sentido, los productores están concienciados para seguir avanzando en esa sostenibilidad, esta vez, reduciendo este uso hasta unos índices «racionales». Empresas de la Comunidad colaboran voluntariamente en un Plan Nacional, que es complementario al que ahora está arrancando desde Castilla y León.
Un año de trabajo que contempla para el sector porcino la reducción del consumo de Colistina en la cría del ganado. De forma general se está reduciendo el uso de antibióticos, por ejemplo, al destete, cuando se suele incorporar de forma preventiva o a al entrada en cebadero. Un manejo que se está analizando. El presidente de la Asociación de Veterinarios de porcino de Castilla y León cuestiona los datos de prescripción de antibióticos en Europa, así como los que se «presuponen» en España, que cree son «más bajos» que los que se ofrecen de forma oficial.
Hay que recordar que la Consejería de Agricultura y Ganadería ha firmado recientemente un convenio con el Consejo de Colegio de Profesionales Veterinarios de la Comunidad para «reforzar» la seguridad alimentaria y garantizar los niveles sanitarios «más exigentes en salud humana y animal». Se insta de esta forma al Consejo a implantar una base única de datos de recetas expedidas para las explotaciones ganaderas de la Comunidad.
Por otra parte, se ha regulado la receta veterinaria electrónica para realizar un control «más eficaz, según la propia administración». De esta forma se posibilitará su emisión desde una plataforma electrónica y la existencia de datos «fiables» sobre el consumo «real» de medicamentos.
El proyecto conjunto de las empresas de producción de ganado porcino de la Comunidad no cuenta actualmente con ningún tipo de financiación, aunque sus promotores están convencidos de que «llegará algún apoyo económico», dada la «buena» receptividad por parte de la administración. De la misma forma, creen que incorporarán en breve nuevos colaboradores este nuevo reto.