CULTIVOS
Las lluvias «alivian» un campo castigado
Las Opas lamentan que las precipitaciones hayan llegado tarde, aunque reconocen que ha beneficiado a los pastos, el regadío, y el girasol
Campo de cereal en una finca de Valladolid.-E.M.
La lluvia de los últimos días ha «aliviado» al campo, según las organizaciones agrarias, aunque, lamentablemente, no llega a tiempo ya para las 700.000 hectáreas de secano que se dan prácticamente por perdidas en Castilla y León. Aún así, como afirma Honorato Meneses, presidente de ASAJA Palencia, el agua siempre es «bienvenido» y tiene efectos «positivos» para el sector.
En este caso, explica como muchos agricultores que dudaban ante las siembras de girasol, han despejado sus dudas estos días al contar con la humedad suficiente en las fincas para asegurar la nascencia. En el sistema Carrión, especialmente, los agricultores han rechazado cultivos como el maíz o la remolacha, tal y como estaba previsto, al no tener garantizado la disponibilidad de agua suficiente para hacer frente a la campaña.
Las precipitaciones, además, han evitado más riegos a los regantes esta última semana y han supuesto un ahorro en los costes. En zonas de inundación de León, como apunta Matías Llorente, de UGAL-UPA, la humedad ha ayudado a que nazca el maíz sembrado en seco, así como la nascencia del girasol y las alubias.
Distinto es el secano, más «castigado». Aún así las lluvias han dado un respiro a las parcelas más tardías y a las zonas más frescas al norte. Por otra parte, el agua es bueno para los pastos, que han reverdecido en algunos casos. «Esto propicia algo de producción de hierba, y alivia a los ganaderos también»
Por desgracia, las previsiones de la Agencia Estatal de Meteorología, AEMET, apuntan a una tendencia a la estabilidad hasta finales de mes, es decir, no se esperan precipitaciones generalizadas.
El sector sabe que este es un año «muy complicado», y por eso insiste en ser «rescatado». A la espera de la aprobación del Decreto de Sequía, la Confederación Hidrográfica del Duero restringe ya los denominados riegos tradicionales en Castilla y León.
Se han impulsado una serie de medidas, recogidas en el BOE, para el uso racional de los recursos hídricos durante la campaña de regadío de 2017, en los ríos regulados Órbigo, Porma, Esla, Carrión, Pisuerga y Duero.
Hay establecidos unos turnos de riego hasta el 30 de septiembre de forma que las tomas de riego situadas en las márgenes izquierdas solamente pueden extraer agua los días pares, mientras que las márgenes derechas solo pueden hacerlo los días impares. Se exceptúan aquellos riegos en los que el control de la utilización del agua sea regulado por un Sindicato Central.
Las medidas se revisarán con la entrada en vigor del Real Decreto pendiente de aprobación. Se convocará entonces una Junta de Gobierno con carácter inmediato para adaptarlas a las necesidades allí expuestas.
Los agricultores confirman el control por parte de la CHD desde el inicio de estas restricciones para asegurar su cumplimiento.