SORIA
Comienza el movimiento en los huertos
Ya han comenzado en la región las plantaciones en semilleros y en tierra arrancan en abril con zanahorias, lechugas y acelgas

Zonas de huertos en Soria.-ÁLVARO MARTÍNEZ
En esta época del año, recién llegada la primavera aunque haya caído alguna que otra nevada, comienzan a sembrarse en Castilla y León tanto en semilleros como en terreno numerosos productos hortofrutícolas, al tiempo que comienza a prepararse la tierra para los cultivos de abril. Tomates, cebollas, pimientos, coles, zanahorias y alcelgas son algunos de estos productos de la huerta en Soria y en Castilla y León.
«Ahora en marzo se hace en semilleros, más que nada por el clima, ya que es un poco pronto para terreno. Después se pasará a la tierra, a su emplazamiento final, mediante el trasplante», explica Verónica Rubio, de Huertos de Soria. Y también en estos meses, los terrenos se preparan con mulas y tractores y se lleva a cabo la aplicación del abonado (estiércol y abonos), ya que los terrenos de Huertos de Soria son ecológicos y requieren procesos especiales. En el mes de abril comenzarán a sembrarse en Soria las patatas, la cebolla fresca y la lechuga en grandes explotaciones, indica Verónica.
El semillero propio es una buena opción para huertos pequeños, mientras que para explotaciones de mayor tamaño se acude a los viveros a comprar las plantas ya nacidas (semilleros y planteros), explica Inma Sobrino, agricultora de la zona de Almazán. En su explotación trabajan con un vivero de Calahorra (La Rioja), que les proporciona unas plantas que se adaptan muy bien al clima soriano.
Huertos grandes y pequeños
Marta Sánchez, de Huerta Urbana, explica que en un clima como el soriano y para huertas pequeñas, ahora se siembran en semilleros cebollas frescas, puerros y lechugas, así como cultivos tempranos de grumo, como col, brócoli, coliflor... Habrá que esperar un poco, a que pasen las heladas, para plantar tomates, pimientos y calabacines. «Los huertos familiares están en auge en los últimos años, cada vez hay más gente que se anima a tener su huerto para el consumo propio», destaca. «También los hay que optan por acudir a por semilleros y los planteros ya hechos o que guardan semillas de un año para otro porque les ha salido bueno un producto, por ejemplo, los tomates».
Pedro Pacheco, también de Huerta Urbana, más especializado en encargos para huertas de mayor superficie, explica que la temporada empezaría en diciembre con la siembra de ajo y cebolla babosa y continuaría en febrero con la espinaca de invierno y la remolacha de mesa. En abril se planta la cebolla dulce Fuentes, la zanahoria, la lechuga y la acelga. «A los cultivos que se siembran antes no les afecta mucho el frío, a no ser que haya cinco o seis días con heladas, que sí sería un problema», indica.
Además de las explotaciones hortofrutícolas tradicionales de la provincia (Moncayo, Ribera del Duero, Almazán...) han comenzado a surgir nuevas zonas de huertos en otros puntos, como la iniciativa de Huertos Soria (Soria capital y Fuentepinilla) o en Golmayo. Hay huertos ecológicos y familiares, urbanos y rurales, incluso en escuelas, pero todos ellos en auge debido a la apuesta del consumidor y de las familias por la alimentación sana. Plantar un huerto se ha hecho toda la vida, pero ahora se extiende la tradición como una apuesta por una forma de vida saludable.
Meteorología y terreno
En algunas zonas de la Comunidad y en estas fechas de cierta inestabilidad meteorológica hay que estar precavidos y tener «un ojo en el huerto y otro en el cielo», ya que todavía pueden sorprender las heladas. En los días de mucho calor, que también están llegando este mes, se aconseja ventilar. También hay que vigilar que la planta no se vea afectada por plagas y enfermedades, consultando con especialistas sobre preparados vegetales que dan vigor y que ayudan en las defensas frente ataques de pulgones y otros parásitos.
Para poner en marcha un huerto, los expertos ofrecen una serie de consejos, como elegir un terreno de fácil acceso, que no esté muy expuesto al viento pero sí al sol y con mayor espacio de sombrío, dejar espacio para los abonos, definir las fuentes de agua y organizar los elementos para que los productos de un proceso sirvan a las necesidades de otros.
Hay que intentar conseguir un suelo fértil y duradero, elevando su contenido en materia orgánica. Se deben ubicar con dirección al norte para recibir la mayor cantidad de sol al día e intentar regar por la noche, cuando la evaporación es menor y las plantas se hidratan más. El suelo se puede proteger con coberturas de pasto, hojas del bosque o restos de cosechas, ya que esto aporta beneficios de protección.