AVISPÓN ASIÁTICO
Ofensiva contra las ‘reinas’ para evitar la proliferación de nidos
El Ayuntamiento de Valle de Mena inicia una «actuación pionera» con 12 trampas «discriminatorias» que no afectan a otros insectos
Un técnico del Ayuntamiento de Valle de Mena durante la colocación de uno de los dispositivos.-ECB
De forma paralela a la distribución por parte de la Junta de Castilla y León de un centenar de trampas para controlar la expansión de la avispa asiática en la Comunidad, el Ayuntamiento de Valle de Mena puso en marcha recientemente una «actuación pionera» para evitar «que construyan nidos sin que la presencia de los recipientes afecte a otros insectos». Dicho método ya se empezó a aplicar a finales de marzo en la localidad vizcaína de Güeñes, donde se habilitaron 50 dispositivos.
El municipio, situado al norte de la provincia de Burgos, fue en su día uno de los puntos de entrada de esta especie invasora que ha puesto en jaque a los apicultores de toda la península debido a su voracidad y avance desmesurado. De hecho, tan solo el año pasado se retiraron 25 nidos cuya presencia no representa una amenaza directa para la salud humana, aunque sí perjudica la biodiversidad del entorno y la actividad apícola, ya que «se alimentan de abejas». Frente a estos ataques, las abejas productoras de miel asiática han desarrollado su propio sistema de alerta para advertir la presencia de la vespa velutina, tal y como descubrieron recientemente un equipo de investigadores chinos y estadounidenses.
Por el momento, la Concejalía de Medio Ambiente y Ganadería de Valle de Mena ha instalado 12 trampas en lugares estratégicos -árboles desnudos- con la finalidad de capturar principalmente a las reinas, cuya actividad fuera del nido se desarrolla entre marzo y mayo. De esta manera, el edil responsable del área, David Sáinz-Aja, está convencido de que por cada fundadora atrapada se eliminará un nido, dado que «las reinas nacidas en otoño emergen del periodo de hibernación a finales de febrero e inicios de marzo, fecha en la que empiezan a construir el nido para posteriormente realizar la puesta de huevos».
A fin de evaluar la eficacia de este sistema, los recipientes distribuidos por el municipio contendrán jugo de cera fermentada o una mezcla de sirope, cerveza y vino. Una vez capturado uno o varios ejemplares de vespa velutina, las reinas pasan a convertirse en una presa mucho más fácil al sentirse atraídas por la presencia de sus compañeras.
En su afán por proteger la biodiversidad del entorno, las trampas son «lo suficientemente discriminatorias». Es decir, se han diseñado para que el acceso a su interior sirva únicamente para las avispas asiáticas, evitando así «la consiguiente captura de otros insectos».
El desarrollo de este novedoso sistema se complementa con el protocolo municipal que el Consistorio puso en marcha en otoño del año pasado. De esta forma, lo que se pretende es reforzar la seguridad del ecosistema y evitar, en la medida de lo posible, el avance del avispón desde el norte hacia el sur. Al mismo tiempo, el mes pasado, los servicios veterinarios de la Consejería de Agricultura y Ganadería de la Junta colocaron una veintena de dispositivos en la comarca de Las Merindades mientras los apicultores profesionales solicitaban permiso para realizar sus propios trampeos bajo el mismo sistema empleado en Valle de Mena.
A la espera de nuevas actuaciones por parte de las administraciones -provincial y regional-, Sáinz-Aja asegura que la intención del Consistorio menés pasa por «trabajar conjuntamente» con los ayuntamientos de la zona «para detectar y destruir los nidos y actualizar las trampas». En el caso de su municipio, un equipo técnico se encargará de revisar el contenido de las trampas «cada dos semanas». Asimismo, cada vez que se detecte un nuevo nido, los bomberos voluntarios se encargarán de realizar un análisis para, acto seguido, proceder a su eliminación.