Diario de Valladolid

VIVALTUS (DO RIBERA DEL DUERO)

El gran tinto de los reyes de Rueda

La familia Yllera y los hermanos César y Montxo Martínez levantaron esta bodega que ensalza la frescura y finura de la Ribera del Duero

La bodega, galardonada en la Bienal Española de Arquitectura, se integra con el paisaje en un entorno de gran belleza, flanqueado por los castillos de Curiel de Duero y de Peñafiel.

La bodega, galardonada en la Bienal Española de Arquitectura, se integra con el paisaje en un entorno de gran belleza, flanqueado por los castillos de Curiel de Duero y de Peñafiel.H.MARTÍN

Publicado por
Henar Martín Puentes

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Al norte de Peñafiel se extiende el Valle del Cuco, una zona cargada de gran belleza natural. Su entorno se enmarca entre castillos, páramos y construcciones de piedra. Un paisaje anclado al pasado, que desprende aroma a tomillo y de cuyo terroir nace uno de los grandes tintos de la Ribera del Duero, VivaltuS. Su nombre resume su esencia, al unir las palabras ‘Vida y Altura’ en latín. El proyecto se presenta así como una interpretación propia ribereña, apoyada tanto en la selección de viñedos de altura como en una elaboración orientada a preservar la identidad de la uva y de las parcelas.

Detrás de esta bodega se encuentra Yllera Bodegas y Viñedos, una de las grandes familias bodegueras de Rueda, que desde tiempo atrás quisieron desarrollar un proyecto único, diferenciador, que se saliera de tipicidades. Llevaban tiempo anhelando la idea de crear algo único. Y aunque llevaban años comprando uva en Ribera del Duero y Toro para vinificarla en la bodega de Rueda, su sueño era levantar su propia bodega en el Duero.

El proyecto tomó impulso en 2015. Tras años de búsqueda encontraron una ubicación excepcional: una bodega singular, semienterrada en el interior de un cerro entre los castillos de Curiel y Peñafiel, rodeada de viñedos y con vistas a los valles del Duero, el Cuco y el Esgueva. Para ello fue de la mano de quien ha sido su mayor apoyo en la historia de la empresa, los hermanos César y Montxo Martínez , hijos de Ramón Martínez, nieto del fundador de Bodegas Berberana, quien se unió en los años ochenta a Jesús Yllera y José Yllera para desarrollar Rueda. Con el paso de los años, la segunda generación amplió el horizonte hacia la Ribera del Duero.

Pero nada de todo se entendería sin la elección de uno de los grandes enólogos del mundo, el maestro bordelés Jean-Claude Berrouet (durante cuatro décadas fue artífice de los míticos Château Pétrus), junto a su hijo Jeff, con quien trabaja codo con codo.

Berrouet encarna la búsqueda de la perfección y finura en el mundo del vino. Un hombre discreto, que habla con sabiduría y mesura, que escucha la viña con sensibilidad y emoción para transmitir su lenguaje en cada botella. Nació en Burdeos en la añada del 42 pero comparte mucho más de lo que cree con el alma y el paisaje de Castilla. Humildad, sencillez y autenticidad son alguno de sus valores. En Vivaltus parece haber encontrado el lugar donde observar, cuidar la uva y trabajar sin imponer recetas: preservar la identidad de la zona y evitar el exceso, como él mismo indica.

Sus viñedos se extienden por parcelas de Fuentenebro (uno de los pueblos de mayor altitud de la denominación de origen), La Aguilera o Atauta, algunas de ellas con cepas centenarias plantadas en suelos pobres –franco-arcillosos y arenosos– situados a casi 1.000 metros de altitud. Se trata de fincas cuidadosamente seleccionadas, con prácticas de viticultura sostenible, en las que colaboran con viticultores de la zona que actúan como socios del proyecto.

Recorremos Hornogrande, una de las parcelas de Fuentenebro, que forma parte del legado de una familia unida a la vid desde hace varias generaciones. Sus viñas centenarias están plantadas sobre suelos arcillosos, de tonalidades rojizas, con riqueza de minerales. “Hay cuarzo y mica, es increíble la riqueza de esta tierra”, nos muestra Alberto, uno de los dos hermanos que cuidan de la viña. Cuando Jean Claude Berrouet descubrió esta zona se quedó impresionado de su riqueza, según nos cuentan. En VivaltuS, cada parcela se vinifica por separado para captar la identidad única de cada origen.

Lo mejor aguarda en la bodega. Su arquitectura, galardonada en la Bienal Española de Arquitectura, respeta el paisaje. La instalación de hormigón se integra en el paisaje aprovechando la pendiente natura del terreno para trabajar únicamente por gravedad, sin bombas ni procesos agresivos para la uva. La vendimia se realiza de forma manual, en pequeñas cajas, y las uvas se enfrían durante la noche antes de iniciar la vinificación, garantizando la máxima integridad del fruto.

La combinación de suelo, clima, uva y la ilusión de una de las grandes marcas bodegueras juntos con la maestría de los mejores enólogos no ha podido ser más acertada. El resultado es una bodega que encarna la búsqueda incesante de la perfección, un homenaje al equilibrio entre naturaleza, precisión y sensibilidad. Su propósito, es elevar el alma de la Ribera del Duero a su máxima expresión.

VIVALTUS Y LA FLEUR VIVALTUS

El resultado de esta filosofía son dos vinos únicos: VivaltuS, buque insignia de la bodega. Un assemblage (principalmente tempranillo, con pequeñas proporciones variables de cabernet sauvignon y merlot según la añada) que expresa la esencia de la Ribera más alta: equilibrio, frescura y elegancia. La crítica internacional se ha rendido. La añada VivaltuS 2021 alcanzó los 99 puntos de Tim Atkin, situándolo entre los vinos españoles mejor valorados del año. A ello se suman los 96 puntos otorgados por The Wine Advocate.

Junto a él convive La Fleur VivaltuS, la expresión más accesible y fresca del proyecto. Elaborado con uvas de la misma procedencia y bajo la misma filosofía que su hermano mayor, ofrece un perfil vibrante, floral y elegante, que equilibra juventud y complejidad.

La bodega ha dado un paso más con la puesta en marcha del Club Vivaltus, pensado para compartir la diversidad, el carácter único y la visión innovadora de la bodega. La iniciativa ofrece a sus miembros envíos semestrales de cuatro botellas de producción muy limitada. Cada selección reúne las etiquetas insignia de la casa —VivaltuS y La Fleur VivaltuS—, con elaboraciones efímeras o de microvinificación así como algún vino de viñedos internacionales vinculados a la familia de Jean Claude Berrouet y a su pasión por el mundo el vino.

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