La Parrilla del Escudero
Las dos alturas de la cocina botijera

Carlos Escudero y Arancha Gómez en el comedor de su restaurante en Dueñas.-
Carlos Escudero se ha ganado ser uno de los referentes de la cocina botijera. Cocina que no deja de ser una rama de la rural palentina, pues entre otros platos no faltan nunca en su carta caracoles, menestra, guisos de legumbres, sopas de ajo, carnes rojas, asados de lechazo, chuletillas y un buen repertorio de alimentos de la provincia como morcillas de Villada, pimiento de Torquemada o foie de Villamartín. Carlos es natural de Dueñas y ahí se forjó como profesional desde los tiempos del Mesón del Arriero y el Bar Campillo. Desde hace casi 20 años y junto a Arancha Gómez, su mujer, está al frente de este restaurante familiar.
Arancha aporta a la comanda guiños de cocina asturiana como las alubias con almejas o el conejo a la sidra. Recuerdos de su origen hostelero vinculados en el pasado al desaparecido Ceño de Catón, en Valladolid. Y todo esto, durante veinte años.
Platos tradicionales y mucho oficio, unido todo ello a la regularidad, son la mejor garantía para el comensal. En realidad, el gentilicio de los habitantes de Dueñas es eldanense, pero en la comarca son popularmente conocidos como ‘botijeros’, nombre que el anecdotario histórico de la localidad se toma tras una trifulca en la que las mujeres se defienden arrojando botijos de barro a los ‘moros’. Por eso, sigue en pie ese botijo gigante que se ve desde el tren, la autovía, el Canal de Castilla y la carretera nacional.
Arterias de comunicación que nos dan una idea de la privilegiada situación en el mapa palentino de este restaurante de Dueñas que regentan Arancha y Carlos junto a una brigada de sala y cocina sin cambios, con la sonrisa siempre y esa atención profesional familiar que tanto se echa en falta hoy. Los comedores están situados en dos plantas, de ahí que se pueda comer a dos ‘alturas’ un menú del día a diario, con varios platos a elegir, en la franjas de 12 a 15 euros y a la carta entre 25/30 euros.