Diario de Valladolid

Segovia

Un proyecto de investigación arqueológica avanza en la reconstrucción tridimensional de la cueva de Fuente Buena

Una empresa contratada por la Junta facilitará la visita virtual y el conocimiento detallado del conjunto de grabados rupestres que alberga

Publicado por
ICAL

Creado:

Actualizado:

Una empresa contratada por la Junta trabaja en la reconstrucción tridimensional de la cueva de Fuente Buena, situada en la localidad segoviana de Matabuena. El proyecto de investigación arqueológica en curso facilitará la visita virtual y el conocimiento detallado del conjunto de grabados rupestres que se conservan en este enclave y que, debido a su compleja accesibilidad, no puede permanecer abierto.

El delegado territorial de la Junta, Javier López-Escobar, acompañado por la jefa del Servicio Territorial de Cultura, Ruth Llorente, se desplazó hoy hasta la cueva de Fuente Buena para conocer las labores de documentación asignadas con un presupuesto de 9.000 euros a Gim-Geomatics, la empresa que desarrolló la reconstrucción tridimensional de las cuevas de Altamira. Saludó a los responsables de los trabajos y se interesó por la compleja tarea que desarrollan para la recreación de las galerías, grabados rupestres y restos de la Edad del Bronce localizados en este yacimiento.

Con una sofisticada tecnología, la empresa realiza trabajos de topografía con escáner tridimensional, georreferenciación, fotografía de alta resolución de los paneles de arte rupestre y la restitución fotográfica 3D de los conjuntos de arte rupestre. El equipo técnico, dirigido por Vicente Bayarri, inició el trabajo de campo el pasado lunes y terminaba precisamente este miércoles para, posteriormente, seguir en el laboratorio con el material recogido en la cueva.

La cueva de Fuente Buena se localiza al suroeste del casco urbano de Matabuena y fue descubierta en 2003, durante los trabajos de explanación de una parcela que llevaba a cabo el Ayuntamiento del municipio. La primera valoración arqueológica del lugar reveló en sus paredes y techos un extenso conjunto de grabados rupestres de tipo esquemático, cuyos motivos y técnicas de ejecución permitían situarlos entre el Calcolítico y la Edad el Bronce.

Acceso sellado

También se identificaron numerosas inscripciones datadas en los siglos XVI y XVII, momento en que parece que la cavidad quedó cegada. Como primera medida de protección del conjunto arqueológico, hasta la elaboración de un programa de investigación, en aquel momento se selló de nuevo el acceso a la cueva.

A partir de 2005, la Junta procedió a la instalación de un cerramiento metálico y comenzaron los primeros estudios geotécnicos de la cueva. En 2007 se pudo documentar además la existencia de una zona de ocupación prehistórica en la plataforma existente ante la boca de la cueva, lo que dio lugar a los primeros trabajos de investigación arqueológica, a la vez que se realizaba la topografía detallada de las galerías de la cavidad.

Los resultados de las excavaciones permitieron definir una zona habitacional ocupada durante el Bronce Antiguo que sin duda complementaba el espacio del interior de la cueva, cuya función de culto o funeraria debe aún definirse. Las excavaciones continuaron hasta 2010 y se documentaron distintas estructuras relacionadas con la organización interna de lo que, sin duda, puede identificarse como un poblado asociado a una cueva con funcionalidad posiblemente religiosa. Se relaciona estrechamente con yacimientos próximos, como las cuevas de La Vaquera y Los Enebralejos en Segovia, y Cueva Maja en Soria.

tracking