Diario de Valladolid
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Redacción de Valladolid
Valladolid

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Tener una página web es, más que un requisito imprescindible, una cuestión de supervivencia. Cualquier empresa necesita mostrarse ante sus clientes potenciales para convencerlos y tener ventas. Una página web es una vía de conversión de visitantes a clientes, el objetivo principal y el más básico de cualquier negocio. 

Sin embargo, no basta con tener un sitio en internet, la importancia reside en el desarrollo de lo que se interpreta como una página profesional: estética y de fácil navegación, que represente la imagen y los valores de marca, que sea usable y con contenido útil y, lo más importante, orientada a la venta.  

A la hora de crear una página, es importante diferenciar entre el desarrollo y el diseño. El primero tiene que ver con programación, con todo lo que no se ve pero que garantiza el buen funcionamiento de la misma. El segundo es la arquitectura y estructuración de la página proporcionando una experiencia positiva al usuario que la visita. La estética y el contenido juegan un papel importante y también la comunicación que estableces con el visitante. 

En marketing se suele decir que si no eres visible es como si no existieras. Dado que la forma de consumo ha cambiado, las empresas no pueden quedarse únicamente con su tienda a pie de calle, si es que la tienen, deben dar el salto al entorno digital . Para ello, el primer paso es construir una página web. La mayor ventaja es, precisamente, la posibilidad de llegar a mucho más público objetivo, nuevos clientes y usuarios interesados en los productos o servicios que ofrece el negocio en cuestión. 

Todo lo que debes tener en cuenta a la hora de diseñar páginas web

Para que una página web funcione como se espera de ella debe estar diseñada de manera profesional. Por eso, la mejor opción si quieres crear una desde cero o bien actualizar la que ya tienes es contratar los servicios de una agencia de diseño web. Contar con expertos en la materia te puede ahorrar dinero, tiempo y, sobre todo, te proporcionará tranquilidad y garantías. Lo primero que hará una agencia es sentarse contigo para conocer el sector de la empresa y sus particularidades, elaborar un estudio de mercado y realizar un diseño y una estructura que se adapte a tus necesidades. 

Estos son, a grandes rasgos, los elementos a tener en cuenta:

Imagen : Si tenemos en cuenta que las páginas web son cartas de presentación para las marcas, entenderemos la importancia de un sitio web estéticamente agradable, con una imagen cuidada y una disposición clara de los elementos que aparecen en ella. Este espacio debe reflejar la imagen que la marca transmite y su filosofía por lo que es imprescindible que sea coherente con sus valores y también que tenga empaque en cuanto a estilo, colores, tipografías…

Contenido : Generar un buen contenido supone llegar al cliente, impactar en él, lograr que confíe en ti y establecer una conexión entre ambos. El mensaje es importante y el marketing de contenidos se encarga precisamente de eso: de que los mensajes que transmite una marca tengan significado, sean útiles para el usuario y, de paso, sean capaces de mejorar el posicionamiento de la página web. 

Navegación : Lo primero que tenemos que pensar es que las personas pasamos muy poco tiempo en una misma página web, apenas unos segundos. Ese es el tiempo que tienes para captar a un cliente, por tanto se lo tienes que poner fácil. Es un requisito imprescindible que tu página web sea intuitiva y se pueda navegar por ella de forma cómoda y lógica. Haz que el visitante encuentre fácilmente la información que está buscando, quizá se convierta en una venta. 

Optimización : Desde hace ya tiempo las páginas web se diseñan pensando en SEO, en optimizar al máximo tu sitio para que resulte amigable para los buscadores como Google. El objetivo final es que tu página web alcance la mejor posición en los resultados de una búsqueda y lo haga de forma orgánica. Esto es una carrera de fondo y hay que trabajar muchos detalles, desde las fotografías a los textos, la estructura, la velocidad de carga y la usabilidad, entre otros.

Diseño Responsive : Hoy en día accedemos a una página web desde muchos dispositivos diferentes: ordenadores, tablets, móviles… De hecho, los móviles ya han superado a los ordenadores en cuanto a navegación por la red. Un Diseño Responsive supone que la web esté adaptada a todos estos dispositivos de forma que se pueda acceder a ellos y navegar cómodamente sin que el contenido y los elementos que vemos en el ordenador varíen en otro tipo de pantalla. 

Redes sociales : Aunque, sin duda, es otro capítulo a analizar, las redes sociales sirven para crear comunidad. Asegúrate que tu página web tenga un enlace directo a ellas. 

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