FÚTBOL / LALIGA HYPERMOTION
La pizarra también marca
El Real Valladolid es el equipo que más goles anota a balón parado junto al Oviedo, 7, un 35% de los 20 logrados a favor
Tay Abed, antes de lanzar un córner en Zorrilla.
En una competición tan igualada como LaLiga Hypermotion, el balón parado puede marcar diferencias. El Real Valladolid ha encontrado en estas acciones una de sus principales armas ofensivas y ya suma siete goles, un 35% de los 20 anotados, más que cualquier otro equipo de la categoría. Una producción en la que están siendo fundamentales los centros de Tai Abed, Víctor Jr. y Lachuer, tanto en faltas como en córners, además de la capacidad de sus jugadores para aprovechar los envíos al área.
Fran Escribá quiso poner el foco en el trabajo que hay detrás de estas acciones y atribuyó el mérito de su preparación a David Generelo: «Es el que decide el tipo de jugadas en función de dónde tiene debilidades el rival. Ese tanto no me lo puedo apuntar yo, todo el mérito es de él y lógicamente de los chicos. Siempre tiene previstos ciertos córners». El técnico también destacó la importancia de Miguel Rubio: «Es dominante en ambas áreas y hoy lo ha demostrado. Tiene un muy buen timing».
Los siete tantos llevan la firma de diferentes protagonistas: Alende, en propia puerta el día del Andorra; Barberá, por partida doble, Torres, Miguel Rubio, también con dos goles, y Arnu, que anotó tras un saque de banda. Una variedad de situaciones y goleadores que evidencia las diferentes vías por las que el Valladolid tiene premio.
Los datos reflejan el peso de esta faceta en su rendimiento: el 35% de los goles del Pucela llegan a balón parado, mientras que estas acciones representan el 24% de su xG total. En la clasificación de tantos, el equipo blanquivioleta aparece entre los más productivos, empatado con el Real Oviedo, ambos con siete goles si se incluye el tanto en propia puerta de Alende.
Precisamente el Oviedo lidera el porcentaje de goles a balón parado sobre el total, con un 41%, seguido del Mallorca, con un 40%. El conjunto bermellón es también uno de los más eficaces, con seis tantos y un diferencial positivo de 2,1 respecto a sus goles esperados. En el extremo contrario aparece el Córdoba, que apenas ha marcado dos goles pese a acumular 4,6 xG, con un diferencial de -2,6.
El Real Valladolid ha convertido así la estrategia en una de sus principales fuentes de gol. Cada vez que hay una falta o un saque de esquina los rivales se echan a temblar. Y es que, los centros de Tai Abed, Víctor Jr. y Lachuer, junto al trabajo de preparación de Generelo y la capacidad de remate de jugadores como Miguel Rubio, Latasa o David Torres explican buena parte de una producción que ya representa más de un tercio de sus tantos. Ante la falta de fútbol llega la estrategia y la pizarra como antídoto contra todos los males del Pucela.