Diario de Valladolid

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La cantera blanquivioleta, de moda

El Promesas y el Juvenil A firman un gran inicio de temporada, con el filial invicto en casa y el equipo de División de Honor como líder destacado

Merino, Redondo, Kilian e Iguaz, apuestas de futuro en el equipo de Manu Olivas / Arco, Galde, Cebri, Calvo y Rulo, vallisoletanos a reseñar de los de Baraja

El Juvenil A celebra su sexta victoria consecutiva.

El Juvenil A celebra su sexta victoria consecutiva.REAL VALLADOLID

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La cantera del Real Valladolid atraviesa un momento dulce. El Promesas de Javi Baraja ha comenzado la temporada con paso firme y el Juvenil A de Manu Olivas se ha instalado en lo más alto de la clasificación de División de Honor. Los resultados acompañan, los goles se acumulan y varios jóvenes empiezan a reclamar atención. Sin embargo, el buen momento deportivo convive con un debate de fondo sobre el peso de los futbolistas de Valladolid y la presencia de jugadores incorporados de fuera en las categorías inferiores.

El Juvenil A es uno de los grandes protagonistas del arranque. Después de seis jornadas, suma 18 puntos de 18 posibles y lidera su grupo, por delante del Athletic Club y el Eibar, ambos con 15. Sus cifras reflejan su dominio: 35 goles a favor y solo nueve en contra. En el apartado individual destaca Iguaz, máximo goleador del equipo con nueve tantos, seguido de Sergio Merino, que suma seis. Mohamed Kanta lleva cuatro. Entre los jóvenes a seguir aparecen Olandía, de la generación de 2008, que suele trabajar con el filial aunque ahora está lesionado; Zapa, que ya jugó en División de Honor la pasada temporada; y Kilian, central que destaca por sus condiciones físicas. Miguel Redondo y Sergio Merino figuran entre las principales apuestas de futuro, mientras Sergio Esteban, capitán y vinculado al club desde alevines, representa la continuidad de los jugadores formados en casa.

La cuestión está precisamente en el equilibrio entre la captación de talento y el desarrollo del futbolista local. Durante los últimos años, el club ha incorporado numerosos jugadores de otras zonas para reforzar sus equipos de base, una política que ha elevado la competencia interna, pero que también ha reducido el espacio relativo de los jóvenes vallisoletanos. En el Juvenil A hay representantes de la tierra, como Miguel Redondo, Kilian y Sergio Esteban, aunque la presencia de jugadores llegados de fuera resulta importante. El reto consiste en que los buenos resultados no se midan únicamente por las clasificaciones, sino también por la capacidad de ofrecer un recorrido a quienes crecen futbolísticamente en Valladolid.

Entre los porteros de la generación de 2010 están Juan, Dueñas y Rodri, con Juan y Dueñas como dos perfiles que despierta interés. Su evolución y la del resto de la plantilla permitirán comprobar qué jugadores están preparados para dar el siguiente paso.

El Promesas más coral

El Promesas tampoco se queda atrás. El filial ocupa la tercera posición con 13 puntos en siete jornadas y continúa invicto en casa. Además, sería segundo a efectos de ascenso si se confirma que el Atlético de Madrid C, situado por delante, no puede subir de categoría. A diferencia del Juvenil A, el buen arranque del filial responde a un trabajo más coral, sin un futbolista que sobresalga claramente por encima del resto. Tomy suma cuatro goles y está entre los máximos realizadores de la categoría; Mario Domínguez lleva tres pese a su juventud y a no ser titular habitual, mientras Brain y Ligué han anotado dos cada uno. Rulo, mediocentro de mucha calidad, Arco y Galde, centrales zurdos, y Cebri, lateral izquierdo, los cuatro vallisoletanos, son otros nombres que están dejando buenas sensaciones.

En este contexto, el Real Valladolid afronta una doble tarea: mantener el buen nivel competitivo de sus equipos y asegurar que el talento de la provincia tenga oportunidades reales de progresar. Al fin y al cabo, la cantera tiene como uno de sus principales objetivos nutrir al primer equipo, que ya cuenta con varios futbolistas surgidos de abajo, como Aceves, Garri, Torres y Arnu, además de Víctor, cedido pero también formado en la estructura blanquivioleta. Son cinco ejemplos de que el camino existe, aunque ahora mismo no se vislumbre con tanta claridad otro joven que apunte a dar ese salto. También hay que tener en cuenta que buena parte de los talentos que podrían dar el paso ya están arriba, lo que reduce las opciones disponibles en las categorías inferiores. El reto será seguir encontrando nuevos nombres que mantengan viva esa conexión entre la cantera y el primer equipo.

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