Habituarse a ganar
Los blanquivioleta tienen ante el Eldense la oportunidad de sumar dos victorias seguidas en Liga, lo que no han logrado en 45 partidos / Es el récord de Segunda

Latasa (9) salta el 22 de agosto de 2035 para cabecear el 0-1 en Castellón, última serie de dos triunfos seguidos.
Sumar dos victorias seguidas no parece una tarea ímproba en el fútbol profesional. Todos los equipos enlazan rachas positivas y negativas en esa sinusoide de comportamientos que vive la Liga, donde no hay nada lineal, excepto en los conjuntos que mandan de principio a fin o los que se deshacen a las primeras de cambio.
La prueba de que sacar seis puntos de seis no es uno de los trabajos de Hércules la proporcionan en Segunda equipos como Almería, Sporting, Granada o Eldense, próximo rival del Real Valladolid. Este cuarteto ha ganado sus dos últimos encuentros de Liga. De hecho el Almería, nuevo líder, acumula seis triunfos consecutivos. No pierde desde que cayó 1-0 en Sabadell, el 29 de agosto. Hace más de mes y medio.
El Éibar, anterior primero, perdió en la última jornada tras engarzar siete victorias seguidas. La primera de ellas, frente al Pucela.
Vistos estos números, los del equipo blanquivioleta se hacen aún más indigeribles. Su falta de continuidad en la victoria es enorme. Es el equipo con la peor racha de al menos dos victorias seguidas en Segunda División. Su lapso sin dos triunfos consecutivos es el más longevo tras el del Oviedo, con el descargo para los asturianos que la temporada pasada jugaban en la élite.
La resurrección de este Pucela del rombo y los canteranos en juego, goles y resultados (dos triunfos en tres partidos y cuatro jornadas sin perder, con once tantos marcados), debe hacer que la victoria no sea una isla entre empates y derrotas.
Porque los números asustan. Desde las dos primeras jornadas de la pasada Liga (3-0 al Ceuta y 0-1 al Castellón), los castellanos no hacen pleno de seis puntos. Esto supone vivir 45 jornadas (36 de la temporada pasada) sin conseguirlo.

Rachas sin ganar dos partidos seguidos.
El Oviedo gana al Pucela por dos partidos (47) en este récord por nadie querido, con ese descargo del año deportivo en Primera División. Los astures no han enhebrado dos triunfos en este Liga y tampoco en la pasada. Hay que remontarse a la 24-25 para ver una serie de victorias carbayonas no en dos, sino en las tres últimas jornadas del campeonato, para colocarse tercero y optar a un ascenso que llegó en la promoción.
El otro componente de esta terna maldita es el Cádiz. Al igual que el Real Valladolid, la pasada temporada también jugó en la división de plata. Esta temporada sólo suma una victoria y vivió dos seguidas por última vez en la 25-26 tras la jornada 19, cuando ganó 2-0 al Castellón después de hacerlo por 1-2 en Zaragoza. Los andaluces llevan 32 jornadas (23 de la temporada pasada) sin doblete seguido de triunfos.
El siguiente en esta lista es el Tenerife, pero con red para sujetarlo. En esta Liga no ha hecho ningún seis de seis, pero al final de la pasada temporada, su ascenso como líder en Primera RFEF era tan evidente, que se dejó ir en la segunda parte de la Liga. Se pasó 16 encuentros sin conseguirlo, por lo que suma 25 sin dos victorias seguidas.
Tampoco ha sido mucho mejor la Real Sociedad B. En Segunda desde la pasada temporada, suma 12 partidos en aquella y 9 en ésta, para acumular 21 con triunfos sueltos.
Hay que bajar de decena para ver a los siguientes de esta clasificación en la que nadie quiere estar. Andorra y Celta B calcan cifras al sumar 14 (5 en Primera RFEF), el Córdoba se queda en 12 (3 de la temporada pasada en Segunda División) y el Albacete 10 (una de la 25-26, también en Segunda).
El resto de equipos ciñen sus cifras a la actual temporada. El Ceuta acumula los 9 jugados, pues venció en los dos últimos de la temporada anterior. Las Palmas (7), Leganés (6), Sabadell (5), Mallorca (3) y Castellón, Girona y Burgos (2) tiene mucho más cercana esa sensación de ganar dos veces seguidas, sólo superada por los cinco conjuntos citados al principio.
Los de Escribá, que juegan de nuevo en casa, cuentan con una gran ocasión, apoyados por su mejoría en el juego y mayor competitividad, para poner fin a una estadística letal.
Si lo consiguen, luego quedaría pendiente ganar a domicilio, lo que no logran desde esa ya por desgracia famosa victoria por 0-3 ante el Ceuta, el 17 de enero. Hace ya nueve meses.
Pero esa ya es otra historia.