Escribá espera conocer con qué fichajes puede contar
El técnico no sabe cuántos de los nuevos pueden ser inscritos, dos días antes de debutar contra el Mallorca: "Vamos a intentarlo hasta el último momento"
Los apartados no serán inscritos: "Si quieren jugar tienen que salir sí o sí porque aquí no les voy a dar opción"
El central Miguel Rubio, fichado del Espanyol y Homam, ex de la Cultural, muy cerca
Escribá da instrucciones durante el entrenamiento del Real Valladolid del martes.
Fran Escribá comenzó su rueda de prensa como había que hacerlo: con un recuerdo al fallecido doctor Lomo, gran profesional y persona querida en todo el club por su simpatía y altruismo. «Quisiera mandar un mensaje a su familia. Estamos todos muy fastidiados, hemos pasado un mes muy malo y por desgracia se confirmó ayer el fallecimiento. Hemos estado con la familia todo lo que hemos podido y vamos a seguir estando. Hemos perdido a un gran médico, pero sobre todo hemos perdido a una persona extraordinaria».
En el plano deportivo, el míster se mueve aún en el alambre. No sabe con cuántos de los fichajes cuenta el sábado para enfrentarse al Mallorca, pero sí que ninguno de los apartados formará parte de su plantilla. Fue muy vehemente al asegurarlo.
«No he pensado en reintegrar a ninguno. Van a tener que salir porque sería un error mío que volvieran. Era necesario sacarlos, no desde el punto de vista humano, sino futbolístico. Y también a veces unido al tema económico que nos limita. Debemos ver esto como hacer una limpieza a nivel mental futbolístico de ese vestuario», comenta el técnico, antes de asegurar que ha comunicado a todos su situación.
«Si el entrenador le deja claro al futbolista que no va a contar con él, el que quiere jugar a fútbol, se va. Si se quiere quedar porque tiene contrato pero no va a jugar al fútbol, no le gusta el fútbol. Si quiere jugar tiene que salir sí o sí porque aquí no le voy a dar opción».
Esto, respecto al pasado. El futuro se llama fichajes y Escribá estará pendiente hasta última hora de saber quiénes podrán viajar. «Confiamos en poder inscribir a más jugadores. Vamos a intentarlo hasta el último momento pero sabíamos que esa dificultad podía ocurrir».
Las inscripciones no las fijará LaLiga sino el club, pero con los parámetros económicos que aquélla decida, pese a que aún no sean oficiales los límites salariales de las plantillas.
«Cuando hay alguna salida, te genera un hueco económico y lo puedes rellenar con inscripciones. Y sabemos que con la ampliación de capital ya no vamos a tener problemas. Pero por ahora LaLiga nos dice, por ejemplo, que podemos inscribir a uno caro o a tres más baratos, y debemos decidir. Lo haré según las necesidades de cada puesto».
Esto le complica en parte su alineación, pero el míster lo asume. «Voy preparando el once pensando en sacar el mejor que tengo en la cabeza, no pienso en las inscripciones. Si cuando llega el momento hay problema, entonces ya le daré una vuelta, si puedo decidir yo en eso, qué inscripciones me convienen más».
Por lo tanto hablar de equipo inicial en Mallorca es una lotería, que en parte juegan las salidas que aumenten el límite salarial y la decisión de LaLiga de cuánta masa salarial se libera. El puzle ya lo rellena el club. Escribá da un paso al frente al confirmar que las ausencias no deben servir de pretexto ante un mal resultado. «Tengo un buen equipo y estoy seguro de que competiremos, juegue quien juegue. Puedo tener un plan A, pero también estoy entrenando el B y el C, según posibles ausencias o lo que pueda pasar. No me han condicionado lo más mínimo y no quiero ponerlas como excusa antes del partido».
Tampoco le molesta disputar los tres primeros choques a domicilio. «No vamos a jugar a defender y pensar que ya tendremos tiempo de atacar cuando juguemos en casa. Hemos planteado los partidos exactamente igual, sin pensar en que vaya a haber tres fuera».
El míster reconoce que es «incómodo» jugar tres jornadas con el mercado abierto, pero lo asume. Le molesta más «que haya partidos de selecciones y no se para la Segunda División».
Ya con la proa fija en el Mallorca, el técnico reconoce que un comienzo como el del último amistoso en Gijón puede pasarle factura. Aunque reivindica la capacidad de pasar de ese 2-0 inicial al 2-4 final.
«Me duele, pero lo entiendo, que se hable más del demérito de esos 10 o 15 primeros minutos que de la remontada brillante que hizo el equipo. A base de fútbol y de carácter, porque hay que tenerlo carácter, con independencia de que sea un amistoso, para remontar un partido así. Lo entiendo porque es cierto que da la sensación de que si empezamos así en Mallorca, el partido se nos va. Tenemos muy claro que eso no puede ocurrir y hemos corregido cosas durante la semana».
Y ve así a su rival. «Leí a Luis García en una entrevista que iban a jugar 42 partidos en los que el entrador rival iba a decir que jugaban contra el favorito. Luis, que es un hombre muy de fútbol, lo asume porque es lógico. Estamos hablando de una plantilla que yo creo que no debería haber bajado. Lo digo así, con sinceridad. Prueba de ello es que le han fichado 3 o 4 jugadores por 60 millones, lo cual dice mucho del nivel que tienen. Pero nuestra primera y única idea es ganar. Con nuestras limitaciones, hemos conseguido una plantilla equilibrada con gente que juega bien a fútbol».
MIGUEL RUBIO, FICHADO
Escribá también habló de los refuerzos por llegar, una vez confirmado el fichaje de Miguel Rubio, central traspasado por el Espanyol y que vuelve a coste cero pero con pago en variables. «Necesitamos jugadores ofensivos polivalentes, que puedan ser delantero, jugador de banda o segundo punta». Por el que ya negocia el club es por Homam, ex de la Cultural e internacional catarí. Juega de extremo zurdo o de lateral largo.
La plantilla recibió este jueves la habitual charla arbitral anual para explicar las novedades del reglamento. El colegiado expositor fue Cid Camacho. «Va a haber alguna trampa de los equipos. Sabemos esas normas de que retardar el saque de portería se convierte en un córner, y en el de banda se lo dan al rival. En la sustitución van a tener que hilar fino los árbitros porque si en teoría el jugador tarda 10 segundos en salir del campo, el sustituto se tiene que esperar un minuto fuera, o más, hasta que el balón pare. Por el camino entiendo que ahí los árbitros van a tener un poquito de mano izquierda, porque un jugador puede saludar al árbitro u otro pasar el brazalete de capitán».