Economía de guerra
LaLiga hace una estimación para el club blanquivioleta respecto a su límite salarial de algo menos de 4 millones / El préstamo de los dueños y las salidas ayudarán a subirlo
Marcos André, en primer plano, en el amistoso ante la Segoviana.
Las ayudas de LaLiga por el descenso se recibían antes durante dos temporadas, pero cambió el sistema y desde hace unos años sólo se perciben en la primera. Al Real Valladolid la inyección económica recibida en la 25-26 no le sirvió como efecto rebote para subir, como en las dos ocasiones anteriores en que bajó, sino que se tuvo que conformar con salvar la categoría casi a última hora. Y con un límite salarial de 12.165.000 euros.
En el fútbol nada hay escrito y muchas veces ha demostrado que menos es más, pero también cabe pensar que si el Real Valladolid sudó la gota gorda para seguir en la División de Plata con algo más de 12 millones para fichas, lo puede tener en chino con menos de la tercera parte de esta cantidad.
Porque el límite salarial blanquivioleta para la temporada 26-27 estará por debajo de los cuatro millones, según la primera estimación facilitada por LaLiga. La cantidad está aún pendiente de fijarse de forma definitiva y será modificada con toda seguridad. Sólo cabe reseñar para confirmarlo que la ficha de Marcos André, de 2 millones, se come más de la mitad de ese límite.
Las dos vías que utilizará el Real Valladolid para incrementar ese límite es el ahorro que supondrá la marchas de jugadores, con doce en la rampa de salida y, sobre todo, el préstamos participativo de 15 millones realizado por los dueños del club, aprobado por LaLiga y que servirá para colocar al Pucela más cerca de la economía real.
Esa inyección no puede ser aún canalizada mediante una ampliación de capital, por el litigio en que están inmersos Ágora, accionista del club, y la antigua propiedad mayoritaria representada por Ronaldo.
El límite salarial, de cada club se fija mediante tres parámetros: el volumen de ingresos totales en los últimos cinco años, los ingresos recibidos en el reparto del dinero por las plataformas audiovisuales y los años de permanencia en Primera División.
La idea de acotar los gastos ha sido todo un éxito por parte de LaLiga, que ha acabado con las desapariciones de clubes y los concursos de acreedores, pese a la pérdida deportiva respecto a otras Ligas a las que se permite endeudarse más, como la inglesa.
Sin embargo algunos equipos españoles son especialistas en realizar ingeniería financiera, cuadrando balances con plantillas y entrenadores notoriamente más caros de que lo que refleja su límite salarial oficial.