«Somos nuestro peor enemigo»
Tevenet reconoce que su equipo es «más reconocible fuera que en casa» y lamenta que el equipo no supiese frente al Albacete dar «continuidad» a lo hecho en Ceuta / «Todos tenemos presión y hay que convivir con ello»

Tevenet hace una indicación durante el partido frente al Albacete.
La rueda de prensa de Luis Tevenet fue en ocasiones un ‘sí pero no’ en la que los argumentos viajaban de una parte a otra tras cada pregunta, en el abanico de posibles contestaciones. El míster pucelano aparenta sinceridad y desde dentro aseguran que su nivel de trabajo no desmerece del de Almada. Sólo parece que la indecisión se ha instalado en el equipo.
Koke no ha entrenado en toda la semana y no jugará en el huérfano lateral derecho tras la sanción a Alejo, porque no se le quiere cargar de presión a su edad. «Darle la responsabilidad a un chaval de 18 o 19 años en Córdoba no sería sencillo», dijo el técnico. Pero Koke tiene 20 años, los mismos que Hugo San y Garri, y jugó ahí casi toda la pretemporada. Ve a este último como posible relevo de Alejo -el principal es Martínez- pese a ser zurdo y Koke diestro. Quizá es que éste no le acaba de convencer.
«Hemos probado varios futbolistas. Han actuado Ramón, Garri e incluso Tomeo, con Martínez en el medio, intentando hacer como una pequeña línea de tres. Vamos a sacar conclusiones en estos dos días que nos quedan hasta el partido».
También brujuleó el míster al hablar sobre el estado anímico del equipo, si está deprimido por el 0-1 tras el subidón de Ceuta. «Va siempre en función del resultado. Queríamos darle una alegría a nuestra afición contra el Albacete. Éramos como un niño pequeño que llena el globo, se va inflando, y cuando lo tenemos lleno, llega el típico bromista que te clava la aguja y te lo pincha. Entonces tenemos que volver otra vez desde cero».
De sus palabras se desprendía la existencia de un agente externo con aguja para reventar sueños, pero el responsable del pinchazo es el dueño del globo. Tevenet se muestra autocrítico, con una frase que se agradece por su honradez. «El globo, hay que ser honestos, lo pinchamos nosotros con nuestro trabajo, por no dar esa continuidad a lo que hicimos en Ceuta. Al final somos nuestro peor enemigo».
¿Zorrilla le quema al Pucela? Sus cifras como local son patéticas, a diferencia de las de visitante, más defendibles. «Los números están ahí, somos un equipo más reconocible fuera que en casa. Toda esa ansiedad que hay cuando jugamos aquí, tenemos que saber manejarla. De eso nos estamos ocupando».
Acto seguido, el técnico alude al ya conocido mantra de ‘plantilla joven’ y está a punto de meterse en un jardín al hablar de los vallisoletanos de la misma.
«Hemos dicho que somos una plantilla joven, que incluso en el equipo titular está jugando mucha gente de aquí, que tiene esa responsabilidad y quiere darle alegrías a su afición, porque son desde pequeños vallisoletanos, futbolistas y seguidores del equipo. Es bonito ver jugadores del Real Valladolid, de la cantera, pero también tenemos que saber que hay una gestión detrás de todo eso».
Tevenet se dio cuenta de que estaba hasta los tobillos en las arenas movedizas y sacó los pies antes de que pareciese que culpaba a los de casa de la situación del equipo. Algo que tampoco piensa, según sus próximos.
«Con esto no quiero decir que sea el principal problema que los jugadores de Valladolid tengan esa responsabilidad, porque la tenemos todos. Pero es verdad que el equipo se desenvuelve mucho mejor fuera de casa, porque creo que puede tener esa… ¿cómo lo digo? Porque no quiero que sea una palabra que monte un titular».
Se le comentó que esa palabra podía ser ‘presión’, pero la descartó. «El futbolista, juegue en el equipo que juegue, tiene presión. El del Madrid, el Barcelona, el Sevilla y el Castellón. Presión tenemos todos. Y entiendo que la gente, cuando no hay un pase bueno o que ese pase bueno te deja de cara a gol, pues haya siempre ese runrún. Pero tenemos que convivir con ello».
Tampoco piensa el sevillano que el problema sea de relajamiento posterior a la victoria, siguiendo una especie de ley de mínimos. «No creo que sea ése el problema. El equipo entrena muy bien y está deseoso de hacer las cosas bien, yo el primero. Muchas veces las cosas buenas se hacen esperar».
Nueva disquisición. El plan de juego principal es la contra (Tevenet no ve primordial la presencia de un mediocentro creador) pero se quiere asentar el control de balón, tan necesario en Zorrilla al estar los rivales a la espera atrás... aunque preocupan más las pérdidas que la generación de juego. «El Albacete nos dio el balón y la responsabilidad de jugar desde el inicio, con ellos en bloque medio-bajo, esperando que nos equivocáramos. Cuando nos toque asumir la responsabilidad de llevar el balón, no podemos ser tan vulnerables cuando tenemos pérdidas».
El técnico no tiene la impresión de que el equipo no sepa muy bien qué hacer con el balón. «No es tanto lo que había que hacer como los errores que tuvimos a nivel técnico, como en el pase de Chuki a Latasa. Luego hubo una metamorfosis».
Tevenet ve así a Sanseviero, Ohio y Clerc, quien aún no ha firmado. «Han tenido una semana de carga brutal, incluso los tres con dobles sesiones. Intentamos que sumen, son chicos que nos aportan algo diferente y debemos ver en qué momento los utilizamos. Vemos a los tres en un estado bastante óptimo para viajar».
La ausencia en los dos últimos partidos de Ponceau y Erlien es vista así: «A nivel táctico, uno interpreta lo que mejor viene en cada momento. Ponceau nos da mucho ritmo, dinamismo, tiene buenos datos físicos y aprieta bien. Lo utilizaremos, seguro. Erlien lo mismo, viene trabajando bien, ahora va a tener la competencia de un futbolista más. Siempre tenemos tendencia a acordarnos de los que no participan, pero estoy más pendiente de ellos que de los que juegan».
Al hablar del rival, Tevenet recuerda a menudo el tiempo que lleva su entrenador al frente del mismo. «Sabemos que vamos al campo de un rival que es parecido a Ceuta, con un entrenador que también lleva una dinámica de tres años trabajando. El Córdoba tiene automatismos y un trabajo desde hace mucho tiempo que lo hace ser mucho más peligrosos y encadena ahora una dinámica positiva.
Pero bueno, en esa situación también íbamos a Ceuta».
El míster agradeció las palabras de Orta sobre él del miércoles. Dijo que no las oyó pero sabía que había hablado de la falta de dinero, utilizada por primera vez como colchón de la mala marcha deportiva. «No escuché la rueda de prensa pero le agradezco lo dicho. El club ha tenido que arreglar unas deudas pero no creo que sea la excusa el que no ganemos. El entrenador tiene que sacarle el máximo rendimiento a ese grupo, sea cual sea el presupuesto».