Prueba de capacidad para el Real Valladolid
Los de Almada siguen invictos pero suman dos partidos sin ganar y se miden a su primer rival aspirante al ascenso, el Almería / Ponceau y Marcos André, posibles novedades

Meseguer celebra el gol del empate en el estadio modular de Zaragoza.
Ahora que el ciclismo se ha enseñoreado de Valladolid en la medida en que le han dejado, cabe observar la Liga como una carrera para el equipo de la ciudad. Después de llanear en el comienzo ante Ceuta y Castellón, sufrir una leve caída en la recta ante el Córdoba y solventar con un punto y casi nulo juego el repechito de Zaragoza, otrora subida de pendiente muy pronunciada, llega a Zorrilla el Almería. Un puerto de primera categoría.
El conjunto andaluz será la prueba del nueve para comprobar el verdadero estado de un Real Valladolid al que el calendario le ha sonreído en sus primeras cuatro etapas. Los de Rubi son también aspirantes al ascenso y cuentan con una plantilla cara y de calidad, especialmente en ataque, pues en defensa flojean.
Sin embargo su comienzo liguero no ha sido bueno, con una victoria, dos empates y una derrota que los depositan en la decimotercera plaza. Llegan a Pucela con la reciente amargura de haber tirado un 2-0 ante el Racing para perder 2-3, tras la expulsión de Lopy.
El Real Valladolid tiene en su mano ahondar en la herida de uno de sus rivales por el ascenso o darle alas y moral para rehacerse. En cualquier caso, se podrá ver el actual nivel blanquivioleta, siempre con el condicionante de una plantilla trabajada pero a medio construir en la que Jaouab, Lachuer, Federico y Canós aún no han debutado, y Ponceau ha contado con minutos casi anecdóticos. Cuando toda la maquinaria esté bien ensamblada y engrasada, se podrá hablar del nivel real del Pucela.
Por ahora hay que conformarse con un equipo que lucha, corre, recupera muchos balones... y no sabe qué hacer con ellos. Ese poder de decidir bien lo dan la calidad y la experiencia. Lo primero no se puede comprar pero lo segundo sí se puede trabajar, en especial con los jóvenes.
Por primera vez Almada cambiará la alineación, por causa de fuerza mayor. Chuki está lesionado y Latasa es duda por su esguince de tobillo. Ponceau es el gran candidato para ocupar el puesto del primero y Marcos André, el del segundo.
Si es así, el once inicial blanquivioleta quedará compuesto por Guilherme en la portería; Alejo, Tomeo, Torres y Bueno en defensa; Juric y Meseguer en el mediocentro; Amath y Biuk en los extremos, con Ponceau como mediapunta y Marcos André de delantero centro.
Estos dos últimos nombres constituirían las novedades en el once pucelano, ambas por cuestiones físicas. Más cambios serían sorpresivos aunque entendibles, dada la fragilidad del equipo en su medular.
En el Real Valladolid se cruzan dos rachas. La positiva es que sigue invicto y sólo ha encajado un gol. La negativa es que acumula dos partidos seguidos sin ganar y un aspirante ascenso directo no puede enhebrar demasiadas jornadas consecutivas sin tres puntos.
eALMERÍA. El conjunto indálico acude a este cita aún más urgido y con la baja segura de Lopy, sancionado, mientras que Chumi y Nelson Monte siguen pendientes de evolución de sus respectivas dolencias en el tobillo, informa el club rojiblanco. En cuanto a sus tres internacionales, Dzodic se incorporó el miércoles; Perovic, el jueves; y Soko, el viernes.
Una posible alineación inicial de Rubi en un campo que conoce bien es la formada por Andrés en la meta; Luna, Baba, Bonini y Álex Muñoz en defensa; Selvi y Guedes en el eje de la medular; Embarba y Melamed en los extremos; junto a Arribas en la mediapunta y el incombustible Baptistão como delantero centro.
El encuentro se celebrará en plenas Feria y Fiestas de la Virgen de San Lorenzo, con fuegos artificiales en la zona habitual cercana al estadio durante la segunda parte. Ojalá pueda verse un espectáculo similar de luz, color y sonido en el campo de juego, y no el petardazo de Zaragoza, disimulado por un empate que, más que a uno, fue a nada.