Más de la mitad de la plantilla, fuera
El Real Valladolid se quedará en Segunda sin sus cedidos y sin los jugadores que acaban contrato / El principal objetivo es sacar a Kenedy y Machis / La venta de Moro ejercerá de colchón económico / Llegará otro entrenador

Corro de jugadores del Real Valladolid antes de comenzar un partido.
El Real Valladolid ha sumado un punto de los últimos 27 y sus perspectivas de mejora en los diez partidos que restan, pasan por no hacer el ridículo, evitar las goleadas y, si acaso, arrancar algún empate. Lograr una victoria sería el éxtasis. Con este manual de comportamiento se entiende que el Pucela esté ya descendido. No matemáticamente, pero sí de facto, pues no emite atisbo de reacción alguno. Es más difícil que se salve a que gane la Liga de hockey hielo americana.
En Zorrilla han sido gradualmente conscientes de ello y el punto logrado de seis ante Las Palmas y Valencia sirvió como detonante para trabajar de lleno con el horizonte de un Real Valladolid 25-26, en Segunda División, desechando la alternativa de la continuidad en la élite.
La categoría de plata verá un equipo casi irreconocible. Entre los que acaban contrato, los que se van tras cesión y los que desean marcharse, más de la mitad de la plantilla será nueva.
PORTERÍA. Hein vuelve al Arsenal después de su cesión. El portero se arrepentirá de la misma por el saco de goles que se lleva, pero en Segunda ni se puede pagar su ficha ni el estonio desea estar. Ferreira puede contar con su oportunidad tras seguir inédito en Liga después de llegar en el mercado de invierno de 2024.
Aceves era el portero destinado a la titularidad en caso de descenso (siempre supeditado a la decisión del entrenador) pero desde su cesión desde enero al Eldense sólo ha jugado 14 minutos, por lesión de Dani Martín. No es descartable la llegada de otro arquero.
eDEFENSA. Luis Pérez acaba contrato y se va, pues su relación con la afición es irrespirable. El otro lateral derecho, Candela, vuelve al Venezia tras cesión. Tampoco seguirán los centrales Cömert, Cenk y Aidoo, a los que no se quiere ampliar el préstamo y mucho menos comprar. Lo mismo cabe decir del lateral derecho Aznou, en este caso no por voluntad pucelana sino porque el jugador quiere seguir cedido en un primera de Ligas punteras, pues el Bayern no cuenta con él para el equipo profesional. Hay clubes que lo quieren.
Silva, último fichaje, firmó hasta junio y habrá que ver su rendimiento, si es que juega, para saber si sigue el próximo año o si se trata de una operación artificial.
Con este panorama en la retaguardia, la línea que más ha decepcionado esta temporada, sólo siguen seguros Javi Sánchez y Torres. Dos de nueve. Si se quiere doblar todos los puestos, harán falta dos centrales y cuatro laterales, con la incógnita de Silva, que aún no ha debutado.
MEDIOCAMPO. La medular estará sujeta a variaciones, pero no tantas como vivirá la zaga. Grillitsch buscará otro equipo de la Primera europea tras acabar su préstamo por el Hoffenheim alemán, pues además su ficha es imposible para el Pucela. Pudo asumir una parte porque llegó en el mercado de invierno y aún se soñaba con la salvación. Semanalmente es incluso superior a la de Kenedy. También se va el cedido Martín, quien no ha hecho méritos para quedarse en el Real Madrid.
Siguen Juric, Nikitscher y Amallah, aunque alguno de estos dos últimos puede buscar su salida, bien definitiva o con retorno. Meseguer volverá tras su cesión al Racing... siempre que el club santanderino no ejecute la opción de compra que sostiene por él. Se desconoce si es obligatoria en caso de ascenso.

Real Valladolid 25-26.
El caso más peculiar es el de Anuar. Acaba contrato y las conversaciones no han avanzado. Ni lo harán. No sólo es cuestión de dinero.
ATAQUE. Una zona totalmente polarizada. Los extremos están en el aire, fuera o directamente no cuentan. Los delanteros centro mantienen contrato en vigor y la voluntad tanto del club como suya es la de seguir en el equipo.
Los casos más peliagudos son, una temporada más, los de Kenedy y Machis. Ambos, especialmente el brasileño, limitan en gran medida, con sus elevadísimas fichas para Segunda, los movimientos de mercado a causa del límite salarial. En Zorrilla se han puesto como principal objetivo del mercado su salida y han intensificado el trabajo.
Biuk vuelve tras su cesión al Hajduk pero el croata lleva una temporada floja y no acaba de convencer. Su futuro está en el aire. Caso distinto es el de Amath, a quien se quiere traspasar, dado su pésimo rendimiento este año.
Iván Sánchez acaba contrato y no sigue. Moro será traspasado. El barcelonés será la gran fuente de ingresos para paliar en lo posible el golpe económico por el descenso.
Arriba, existe confianza en que Marcos André, Latasa y Sylla puedan ser mucho más decisivos que en Primera. Es un trabajo que ya se considera hecho.
Por supuesto, estos planes están sujetos a los vaivenes del mercado y a las decisiones que tome el futuro entrenador del equipo... que no será Álvaro Rubio.