Luis Pérez: "Recibo insultos de mi propia afición"
Tras la derrota en Vallecas, uno de los capitanes del Real Valladolid no duda en cargar y denunciar a un sector de la afición por los insultos constantes hacia su persona

Luis Pérez pugna por un balón con el jugador del Rayo Vallecano Pep Chavarría.
Más leña al fuego. Cuando las cosas van mal, siempre pueden ir peor. Es la tercera Ley de Murphy. «Si algo puede ir mal, irá mal». Un Real Valladolid en claro estado de descomposición que para colmo de los colmos parece haberse debilitado en el mercado de invierno marchando colista. Porque Vallecas, el partido de Vallecas solo fue el reflejo de su situación real, de su estado de incapacidad de medio campo hacia adelante que se traduce no solo en el resultado, otra derrota, la 16ª en 23 partidos y en otro gol encajado, el 48º en 23 partidos, sino también en el estado anímico de los jugadores.
Si la pasada semana en el estadio de la Cerámica tras la dura derrota por 5-1 ante el Villarreal hubo algo más que palabras en el vestuario en un acalorado rifi rafe con tres protagonistas señalados, Amallah (que casualidad o no, no fue alineado), Javi Sánchez y Luis Pérez, la derrota de Vallecas (1-0) también dejó un mensaje entre líneas fuera del terreno de juego. En esta ocasión fue Luis Pérez, el jugador elegido para hacer declaraciones tras el partido en los micrófonos de DAZN, el que no dudó en cargar contra la afición, contra un sector de la afición.
«No voy a meter a todo el mundo en el mismo saco, yo me siento muy querido por la afición, pero ... Hablo en lo personal, porque a peor no puedo ir en ese aspecto y, por tanto, me da igual decirlo alto y claro, recibo insultos de mi propia afición cuando yo lo único que quiero es, como ellos, salvarme, trabajar como el que más y obviamente voy a seguir haciéndolo, pero no es de agrado para nadie trabajar en estas condiciones», aseveró sin pelos en la lengua Luis Pérez.
Luis Perez reconoció que el Real Valladolid pudo sacar algo más de Vallecas y apeló a la unión del vestuario para intentar salir del pozo. «Es una situación muy jodida, estamos mentalizados. Hemos seguido compactos tras el 1-0 y hemos podido empatar. Podríamos haber sacado al menos un punto. El míster nos dice de estar todos juntos, de creer y hay que tirar de épica. Nada en el fútbol es imposible, seguiremos trabajando y dándolo todo».
Las declaraciones en los micrófonos de DAZN tras el partido no han dejado a nadie indiferente. Todo lo contrario. Si los medios de comunicación salieron al paso haciéndose eco de la denuncia contra los insultos, las redes sociales echaron humo cargando directamente contra el jugador por sus palabras.