Diario de Valladolid

El Real Valladolid pone su plantilla en venta

"El club, para cumplir determinados objetivos, tiene que vender jugadores; se valorarán todas las ofertas", anuncia Catoira

Domingo Catoira (izquierda) junto a Diego Cocca, en la presentación de éste.

Domingo Catoira (izquierda) junto a Diego Cocca, en la presentación de éste.PHOTOGENIC

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Una intervención quirúrgica complicada necesita de un anestesista para no acusar el dolor. Domingo Catoira aprovechó la presentación de Cocca para introducir el primer pinchazo de óxido nitroso que prepare a la afición para lo que está por venir: la venta de sus mejores y/o más prometedores jugadores en el mercado de invierno. Léase Moro, Juma, Rosa, o, en el mejor de los casos, uno o dos de ellos.

Catoira, que presentó primero a Cocca como ‘director deportivo’ (quizá él mismo es consciente en su yo profundo de la necesidad), leyó un comunicado para que las preguntas llegasen con sordina.

«El objetivo lo tiene que conseguir la base de jugadores que está hoy en el Real Valladolid. Creemos que este equipo tiene margen de mejora y es lo que vamos a buscar. No se puede hacer una revolución en pleno enero porque el control financiero lo imposibilita», dijo, para ir preparando la mascarilla.

Una vez colocada, tomó la botella con el gas a introducir, comentando la regla uno-uno, ya desvelada por este diario: para que fiche un jugador, debe salir otro. «El club tiene una responsabilidad de equilibrio financiero. Si integramos jugadores es a través de sacar otros. Incluso habría que hacer esto porque la plantilla es excesivamente larga y para oxigenar el vestuario, vayan bien o mal las cosas».

Y por fin Catoira abrió la espita. «El club, para cumplir determinados objetivos, tiene que vender jugadores. Más allá de nombres concretos, si se producen ofertas, el club analizará qué es lo más positivo, sin perder poder deportivo. Se valorarán todas las ofertas. Y una posible venta puede reforzar la plantilla a nivel deportivo para conseguir el objetivo de la permanencia».

¿Garantiza de la misma forma que saldrán Kenedy y Machis, fichas muy altas que además son responsables de desoxigenar el vestuario? Catoira no se vio capaz de asegurarlo, al igual que no asegura la continuidad de Moro, Juma y Rosa, piezas más apetecibles en el mercado. «En el fútbol no se puede garantizar nada», fue su respuesta.

Es evidente la contradicción entre mejorar la plantilla y vender algunas de sus mejores piezas, que son las apetecibles en el mercado. «No sé si es contradictorio o no. Cuento la realidad. A nivel de responsabilidad y equilibrio financiero, el club tiene que acometer una serie de ventas antes del 30 de junio todas las temporadas. Si no, eso afecta al año que viene y es una bola de nieve constante. Lo vemos en otros clubes».

Y enunció el corolario sobre todo lo hablado. «Si hay una venta no sólo es por ese equilibrio financiero, sino porque se puede hacer una plantilla más completa».

Catoira al menos dijo que «como zurdo natural, sería conveniente que llegase algún jugador. Veremos si es posible o no». En septiembre no veía esa carencia.

También habló sobre la incapacidad del club en encontrar entrenador durante quince días, cifra de Guinness. «El Real Valladolid marca sus propios tiempos. Los procesos de trabajo están instaurados. El ruido externo no nos hace variar en la forma de trabajar. A Cocca lo ficha el Real Valladolid, pero si hay que poner un nombre, es el mío».

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