Diario de Valladolid

BALONCESTO / SEGUNDA FEB

Derrota gasificada del UEMC Baloncesto Valladolid

Un parcial de 23-11 en el último cuarto condena en Cáceres al conjunto de Barrio, que se desinfló no sacando partido a su superioridad en el rebote ofensivo / Su obsesión con el triple le acabó matando

Pablo Marín penetra ante la mirada impotente de Potier.

Pablo Marín penetra ante la mirada impotente de Potier.LOF

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El gozo en un pozo. El UEMC Baloncesto Valladolid se dejó ganar un partido que tenía ganado, un partido que a base de seriedad, la que echó en falta la pasada campaña, y liderado por un omnipresente e incisivo Pablo Marín, ayer con galones de actor principal en lugar de Jorge Martínez en la dirección de partido, llevaba a la perfección. Un partido eterno y a la vez extraño de dos horas y cuarto de duración por la lesión de uno de los colegiados (Saúl Pérez), que dejó a su compañero ‘solo ante el peligro’ durante casi dos cuartos. Casi porque curiosamente se recuperó para asistir a Alberto García Parejo a poco menos de dos minutos para el final.

El UEMC Baloncesto Valladolid encadenó su segunda derrota de la temporada de forma cruel porque no supo matar el partido concediendo vida a su rival, que haciendo la goma se enganchó al partido en el último cuarto con ese parcial sangrante de 23-11 que le acabó sepultando. De poco o más bien de nada sirvió que Pablo Marín firmara un partido excelso con 16 puntos y 27 de valoración, fallando, casualmente, sus dos únicos lanzamientos, dos triples, en el suspiro final para dar vida a los suyos. De nada sirvió tampoco dominar en el rebote ofensivo, con hasta 15 nuevas opciones para ametrallar el aro rival.

Royo lanza con la oposición de un jugador del Cáceres.

Royo lanza con la oposición de un jugador del Cáceres.LOF

Cáceres, el mejor equipo de la Liga en lanzamientos triples, algo que debería saber el trabajo de scouting del UEMC, se agarró, precisamente a eso, para meterse en un choque trabado desde el inicio, con numerosos errores (14 pérdidas), que acabó decidiendo Potier desde la línea de 6,75 metros. Un triple suyo con empate en el marcador tras la remontada de Cáceres y tras amortiguar segundos antes el claro efecto gaseoso del UEMC Baloncesto Valladolid con un ‘triplazo’ de Jorge Martínez, decidió el partido. 82-79 (la segunda vez que se ponía delante Cáceres en el marcador en todo el partido tras el 79-76), 20 segundos por jugar y tiempo muerto de Barrio. 

Hanna pugna por el control de un balón en Cáceres.

Hanna pugna por el control de un balón en Cáceres.LOF

Pero la pizarra, que concedió un tiro curiosamente al mejor jugador morado, Marín, dejó un tiro que acabó en el hierro. El UEMC Baloncesto Valladolid se dejaba arrebatar un triunfo que tuvo en la mano durante muchos minutos dejando retratados a varios jugadores obsesionados y... penalizados por la línea de tres (Rivas 1 de 7; Royo 0 de 5 y Jorge Martínez (1 de 4), otros desaparecidos como Hanna y Juangar (aún en ‘modo 3x3’) y otros mal aprovechados o incluso olvidados como Llamas, Drenin o Pablo Martín. Una derrota (84-79), asumible aunque muy dolorosa por cómo se produjo tras llevar por momentos bien el partido, que cuanto menos invita a pensar.

Ficha del Cáceres-UEMC CBCV.

Ficha del Cáceres-UEMC CBCV.EM

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