BALONCESTO / SEGUNDA FEB
Huracán en el Pisuerga
Partido coral del UEMC Baloncesto Valladolid, que se da un baño de autoestima con una aplastante victoria ante un inoperante Badajoz (106-59)

Jorge Martínez debutó con el UEMC ante Badajoz tras su lesión.M. G. E.
Coser y cantar. Ni partido trampa ni nada que se le asemeje. El UEMC Baloncesto Valladolid fue un ciclón imparable borrando del campo a un inoperante e impotente Badajoz que se presentó en Valladolid con solo nueve jugadores. La superioridad de los de David Barrio fue incontestable de principio a fin.
Su endeble y por momentos ridículo rival, apenas pudo aguantar en pie cuatro minutos. Si a esto se suma que su mejor jugador, el veterano de 35 años y ex jugador morado, Rakocevic, optó por borrarse durante toda la primera mitad marchándose al descanso sin inaugurar extrañamente su casillero de puntos, miel sobre hojuelas para un UEMC Baloncesto Valladolid se ya mandaba por 18 puntos al término del primer acto (29-11).

Un momento del UEMC Baloncesto Valladolid ante Badajoz.
La actividad de Schutte, muy activo en el primer cuarto, unido a las ventajas creadas por Jorge Martínez en las situaciones de ‘repick’ y ‘pick and roll’ (rebloqueo y bloqueo y continuación), allanaron el camino para un ataque fluido y por momentos muy agradecido para el respetable. Y es que la reaparición de Jorge Martínez tras un mes lesionado dio no solo otra cara al ataque estático del equipo sino que liberó de sus ataduras a jugadores desplazados de su posición hasta la fecha como Jaime Llamas.
Con ese nuevo y valioso as en la manga, el UEMC Baloncesto Valladolid, con mucha rotación de banquillo, se convirtió en misión imposible para un rival sumido en la anarquía y en la impotencia de sus jugadores interiores. Y es que la diferencia abismal en el rebote (46-26) hablaba por sí sola provocando que el partido ya no fuera un partido sino un mero entrenamiento para el conjunto de Barrio. Y es que los morados se plantaron al descanso con los deberes hechos(56-28) olvidándose de la baja de su máximo artillero, el americano Drenin, sorprendente baja de última hora que abría sin querer la puerta de las oportunidades para el júnior Marco de Larrea, hermano del NBA Sergio de Larrea.

Un momento del partido entre el UEMC y Badajoz.
Con el único interés casi de ver por qué diferencia iba a ganar el UEMC Baloncesto Valladolid a su rival,sujetado ahora sí por Rakocevic (20 puntos), los dos últimos cuartos, sirvieron para repartir minutos pensando en el partido de Copa España del próximo martes en el que se medirá al Partizán Fuenlabrada de Primera FEB dirigido por el vallisoletano Iñaki Martín y bajo la dirección general de otro ex, Eduardo Pascual.

Ficha UEMC-Badajoz
Minutos de gracia para los canteranos, una situación que curiosamente ha cambiado en la cabeza de barrio con respecto a la pasada campaña.Así, con el viento a favor y sin desentonar, todo lo contrario, disfrutaron de la fiesta Javi Hernández igual que el joven Marco de Larrea en su estreno en la Segunda FEB con cuatro puntos añadidos el día de su debut en el primer equipo en Liga.