BALONCESTO
UVa, ser o no ser
La nueva política de la Universidad con el deporte federado, conocida de antemano por su equipo de baloncesto, complica su ascenso a Tercera FEB y su viabilidad
Un tiempo muerto de la UVa en un partido de esta campaña.
Ser o no ser, esa es la cuestión. Una cuestión que persigue al deporte federado de la Universidad de Valladolid de un tiempo a esta parte. La nueva política de la UVa con el deporte federado en poco o más bien en nada se parece a la de años atrás en el que su músculo le convirtió en el club polideportivo más importante de la Comunidad. Pero los tiempos han cambiado y la regularización económica o la nueva ‘fiscalización’ de las partidas presupuestarias destinadas al deporte en la Universidad han dejado casi raquítico a un club, otrora emblema, que ahora apenas cuenta con dos secciones, baloncesto (masculino) y bádminton. El resto o ha desaparecido (baloncesto femenino) o han tenido que buscar acomodo fuera de la UVa mediante convenios aunque con ayuda económica, eso sí, mucho menor a la de antaño por parte de las arcas universitarias.
Pero el deporte en la UVA sufre una nueva vuelta de tuerca marcada no por la economía de la institución sino por la forma de hacerlo buscando no salirse de la legalidad. Si hasta ahora los equipos con la marca UVa contaban con la cesión de la instalación (Fuente de la Mora para entrenamientos y partidos y recibían hasta un máximo de 15.000 euros tras la última revisión, a partir de ahora los fondos destinados (este año en torno a los 70.000 euros) se repartirán entre los clubes que aporten jugadores a la UVa para tomar parte en los Campeonatos de España. Todo está baremado dependiendo de los resultados (posición y medallas) y categoría del club donde procede el jugador que viste en dichos campeonatos la camiseta de la UVa.
Pero ese nuevo planteamiento de la UVA con el deporte con la etiqueta de ‘federado’ vuelve a cambiar las reglas obligando a los equipos que ‘vivían’ del dinero aportado por la Universidad a ser en cierto modo autónomos. Y en este caso se encuentra el propio Club Deportivo Universidad de Valladolid, con sus equipos de baloncesto masculino y bádminton, que se ve obligado a reinventarse y buscar recursos propios, sobre todo el de baloncesto y sobre todo ahora más tras lograr un ascenso a Tercera FEB (cuarta categoría del baloncesto español) que posiblemente no podrá ser ejecutado. Porque el presupuesto pasa de casi 20.000 euros a más de 45.000. Porque ‘vivía’ hasta ahora de los 15.000 aportados por la UVa y los casi 3.000 del Programa Cantera de la Junta, mientras su vecino de habitación, la sección de bádminton, con un presupuesto de casi 22.000 euros, fue capaz de ‘conseguir’ los 22.000 euros a través de diferentes ayudas, 12.000 a cargo de la propia UVa.
El equipo de baloncesto de la UVa recibido en el Ayuntamiento tras su ascenso.
El equipo de baloncesto de la UVA, sujetado por alfileres, vuelve a plantearse un ‘ser o no ser’ después de haber puesto el grito en el cielo meses atrás con una rueda de prensa polémica y de presión denunciando su situación en busca de respuestas que no han llegado. Porque el baloncesto masculino se blindó en su día quedándose en el club (antiguo CDU) mientras el resto de secciones se vieron obligadas a buscarse la vida anexionándose a otros clubes para no perder la marca y unos apoyos que ahora estarán proporcionalmente ligados a lo que la UVa entiende como razón de ser como son la participación de su alumnado en competiciones universitarias. El ser o no ser vuelve a poner al basket en el disparadero sin saber dónde jugará (Tercera FEB o Primera Nacional) y si jugará.
Mientras, el CB La Flecha, su compañero de viaje este año en Primera y también de ascenso (quedó campeón de la fase), sí lo hará con dos equipos, uno en Tercera FEB y otro, filial, en Primera Nacional. El tiempo apremia y el camino a seguir deberá ser refrendado a la FEB antes del 17 de julio (si certifica el ascenso) o antes del 10 de julio si juega en una Primera Nacional que este año podría acoger hasta 16 equipos.